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La polémica por una posible condena a Lula desgarra a Brasil
El expresidente recibió ayer fuertes críticas por haber adjudicado a su esposa muerta un interés en el tríplex que, dicen, fue una coima encubierta.
PRESIÓN. Detractores de Luiz Inácio Lula da Silva pasearon por las calles de Curitiba al “Pixuleco”, el muñeco inflable que lo muestra como un presidiario.
"No creo que la declaración y las imágenes divulgadas hayan sido en sí beneficiosas o perjudiciales para él. Sirven más que nada para atizar la polarización de la sociedad brasileña", opinó el doctor en Ciencia Política Nuno Coimbra, investigador en la Universidad de San Pablo.
Coimbra sostuvo que existe una "disputa de narrativas" en torno al papel del cofundador del Partido de los Trabajadores (PT) en el escándalo.
Por un lado, una visión según la cual "existe una persecución política para impedir que sea candidato en 2018". Por el otro, la de quienes afirman que "todo ese esquema de corrupción que la operación 'Lava Jato' está develando tiene como uno de los principales responsables a Lula y al PT", partido que estuvo en el poder de 2003 a 2016.
En la causa en cuestión, Moro busca determinar si Lula es propietario de un lujoso tríplex en el balneario de Guarujá, en el litoral del estado de San Pablo, que habría recibido de la constructora OAS a cambio de "ventajas indebidas".
Lula ratificó en Curitiba que el departamento no le pertenece, aunque su esposa Marisa Letícia, fallecida en febrero, pudo haber manifestado algún interés por el mismo. Esa declaración lo expuso ayer a fuertes críticas.
Hasta el fiscal Carlos Fernando dos Santos Lima, uno de los principales de la fuerza de tareas de la operación "Lava Jato" (lavadero de autos), dio al respecto que "en general no vi ninguna consistencia en las alegaciones (de Lula da Silva). Lamentablemente, las afirmaciones en relación con Doña Marisa, responsabilizándola de todo, es un tanto triste porque, como dijo el propio expresidente, ella no está aquí para defenderse".
Todos los grandes diarios -denunciados por Lula durante el interrogatorio como parte de una "cacería" lanzada en su contra- hicieron foco ayer en la referencia de Lula a su esposa y muchos ironizaron sobre su argumento de que "nadie sabía" sobre la corrupción en Petrobras antes de que estallara el escándalo en 2014.
"En las preguntas que el juez le hizo, en las que debería hablar, se hizo el disimulado. Fue orientado por sus abogados y le echó la culpa en buena parte del interrogatorio a su mujer fallecida, de una forma inmoral", opinó Mauricio Puchalski, un comerciante de Curitiba.
El expediente, conocido como el del "departamento de Guarujá", es una de las cinco acusaciones que hasta el momento pesan contra Lula por corrupción pasiva, lavado de dinero, tráfico de influencias y obstrucción a la Justicia.
La defensa de Lula, en tanto, sostuvo que el juez Moro esconde "intenciones políticas" y que el proceso busca dejar a su cliente fuera de las elecciones presidenciales.
| Agencias AFP, DPA y EFE, y Ámbito Financiero |


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