12 de mayo 2017 - 22:55

La polémica por una posible condena a Lula desgarra a Brasil

El expresidente recibió ayer fuertes críticas por haber adjudicado a su esposa muerta un interés en el tríplex que, dicen, fue una coima encubierta.

PRESIÓN. Detractores de Luiz Inácio Lula da Silva pasearon por las calles de Curitiba al “Pixuleco”, el muñeco inflable que lo muestra como un presidiario.
PRESIÓN. Detractores de Luiz Inácio Lula da Silva pasearon por las calles de Curitiba al “Pixuleco”, el muñeco inflable que lo muestra como un presidiario.
Brasilia - El extenso interrogatorio al que el juez anticorrupción Sérgio Moro sometió el miércoles a Luiz Inácio Lula da Silva polarizó aún más las posiciones sobre la responsabilidad del expresidente brasileño en el mayor escándalo de corrupción de la historia nacional. En el desenlace del caso, además, se juegan cosas importantes, ya que Lula es el principal favorito para volver a la Presidencia en las elecciones de octubre del año próximo, posibilidad que podría quedar en la nada si es condenado por Moro y esa sentencia es confirmada en segunda instancia.

Los plazos procesales hacen que se pueda esperar un fallo del juez federal Moro antes de 90 días, pero los antecedentes indican que puede haber novedades dentro de uno o dos meses. Y la apelación podría quedar definida tan pronto como agosto.

Cabe señalar que si un brasileño recibe una condena en segunda instancia, queda inhabilitado por una ley conocida como "ficha limpia" para postularse a cargos electivos.

Durante la audiencia de casi cinco horas en los tribunales de Curitiba, estado de Paraná (sur), Lula le dijo a Moro: "Yo estaba cerrando mi carrera política desde hace tiempo, porque si hubiese querido ser candidato lo habría sido en 2014". "Pero ahora, con todo lo que está ocurriendo, estoy diciendo alto y claro que voy a querer ser candidato a presidente de la República otra vez", agregó, en uno de los varios tensos intercambios que mantuvo con el magistrado (ver nota aparte).

Además, el país se asoma a un abismo político: si no es Lula, ¿quién? Debajo de él, un político de extrema derecha, el diputado Jair Bolsonaro, pelea el segundo lugar en los sondeos con la ecologista Marina Silva, mientras despunta la candidatura del alcalde de San Pablo, un empresario con escasa experiencia política. Todo un enigma.

Mientras, el expresidente centra el debate político. Culpable o inocente. Víctima de una persecución política o artífice de la red de sobornos pagados por constructoras a políticos para obtener contratos en Petrobras: casi no existen posturas intermedias sobre Lula y los cinco casos judiciales que enfrenta.

"No creo que la declaración y las imágenes divulgadas hayan sido en sí beneficiosas o perjudiciales para él. Sirven más que nada para atizar la polarización de la sociedad brasileña", opinó el doctor en Ciencia Política Nuno Coimbra, investigador en la Universidad de San Pablo.

Coimbra sostuvo que existe una "disputa de narrativas" en torno al papel del cofundador del Partido de los Trabajadores (PT) en el escándalo.

Por un lado, una visión según la cual "existe una persecución política para impedir que sea candidato en 2018". Por el otro, la de quienes afirman que "todo ese esquema de corrupción que la operación 'Lava Jato' está develando tiene como uno de los principales responsables a Lula y al PT", partido que estuvo en el poder de 2003 a 2016.

En la causa en cuestión, Moro busca determinar si Lula es propietario de un lujoso tríplex en el balneario de Guarujá, en el litoral del estado de San Pablo, que habría recibido de la constructora OAS a cambio de "ventajas indebidas".

Lula ratificó en Curitiba que el departamento no le pertenece, aunque su esposa Marisa Letícia, fallecida en febrero, pudo haber manifestado algún interés por el mismo. Esa declaración lo expuso ayer a fuertes críticas.

Hasta el fiscal Carlos Fernando dos Santos Lima, uno de los principales de la fuerza de tareas de la operación "Lava Jato" (lavadero de autos), dio al respecto que "en general no vi ninguna consistencia en las alegaciones (de Lula da Silva). Lamentablemente, las afirmaciones en relación con Doña Marisa, responsabilizándola de todo, es un tanto triste porque, como dijo el propio expresidente, ella no está aquí para defenderse".

Todos los grandes diarios -denunciados por Lula durante el interrogatorio como parte de una "cacería" lanzada en su contra- hicieron foco ayer en la referencia de Lula a su esposa y muchos ironizaron sobre su argumento de que "nadie sabía" sobre la corrupción en Petrobras antes de que estallara el escándalo en 2014.

"En las preguntas que el juez le hizo, en las que debería hablar, se hizo el disimulado. Fue orientado por sus abogados y le echó la culpa en buena parte del interrogatorio a su mujer fallecida, de una forma inmoral", opinó Mauricio Puchalski, un comerciante de Curitiba.

El expediente, conocido como el del "departamento de Guarujá", es una de las cinco acusaciones que hasta el momento pesan contra Lula por corrupción pasiva, lavado de dinero, tráfico de influencias y obstrucción a la Justicia.

La defensa de Lula, en tanto, sostuvo que el juez Moro esconde "intenciones políticas" y que el proceso busca dejar a su cliente fuera de las elecciones presidenciales.

Agencias AFP, DPA y EFE,

y Ámbito Financiero

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