16 de noviembre 2011 - 00:00

La Policía desalojó a “indignados” de Wall St.

Según testigos, se registraron al menos 200 heridos. Pero el alcalde Michael Bloomberg dijo que el desalojo fue pacífico y que ninguno de los heridos son de gravedad.
Según testigos, se registraron al menos 200 heridos. Pero el alcalde Michael Bloomberg dijo que el desalojo fue pacífico y que ninguno de los heridos son de gravedad.
Nueva York - Un juez de Nueva York falló ayer contra los «indignados» de Wall Street y les prohibió volver a acampar en la plaza del sur de la ciudad, a pocas horas de ser desalojados por la Policía, tras una orden del alcalde de la Gran Manzana, Michael Bloomberg. Momentos antes, una jueza les había permitido regresar con sus pertenencias al predio.

El juez de la Corte Suprema estatal de Nueva York Michael Stallman emitió un fallo en el que apoya la orden de desalojo de la plaza Zuccotti, donde se habían instalado los simpatizantes del movimiento Occupy Wall Street el pasado 17 de septiembre para protestar por los excesos del sistema financiero.

La orden del magistrado no impide a los «indignados» volver a la plaza Zuccotti, rebautizada como plaza de la Libertad, pero no podrán volver a instalar sus tiendas de campaña, tal como habían solicitado a las autoridades los propietarios del lugar, Brookfield Properties.

En su fallo, el juez Stallman asegura que los demandantes «no han podido demostrar que tienen el derecho (a la libertad de expresión) recogido en la primera enmienda» de la Constitución estadounidense «para seguir permaneciendo en la plaza Zuccotti con sus tiendas de campaña, estructuras y generadores».

La decisión, que será apelada por los abogados que representan a los «indignados», según detalló el portavoz de Ocuppy Wall Street, Mark Bray, cayó como un balde de agua fría entre los simpatizantes del movimiento, que han convocado una nueva asamblea general para hoy y así decidir los próximos pasos a seguir.

Tras ser evacuados por la fuerza ayer a la madrugada, los «indignados» consiguieron que la jueza Lucy Billings de Manhattan dictara una orden temporal que les permitía regresar al lugar con sus pertenencias, decisión que fue recurrida por la ciudad y que llevó a la Policía a seguir bloqueando el acceso a la plaza.

En tanto, el alcalde Bloomberg dijo ayer en conferencia de prensa que el dueño del parque, Brookfield Properties, reclamó que se cumpla una regulación de la ciudad que impide acampar y dormir en los parques. «Pero no se equivoquen, la decisión final de actuar fue mía y sólo mía», sostuvo Bloomberg una vez que el parque ya estuvo vacío.

«El predio se vio cubierto por tiendas y lonas, haciendo casi imposible la circulación para el público» y para los organismos «responsables de garantizar la seguridad pública». Bloomberg justificó la medida alegando cuestiones de seguridad: «Mis preocupaciones fueron en aumento -como las del propietario del parque Brookfield Properties-, de que la ocupación represente un peligro de salud o de incendio para los manifestantes mismos o para los vecinos en los alrededores». Ya una vez Bloomberg había ordenado la intervención policial, pero a último momento dio marcha atrás.

El desalojo se inició hacia las 3.20 de la Argentina, cuando la Policía comenzó a desplegar camiones en esa zona, mientras se cerraba al tránsito el puente de Brooklyn, que une ese distrito con el de Manhattan, al igual que algunas estaciones de subte de la zona. Pocos minutos después, varios helicópteros de la Policía neoyorquina sobrevolaron la zona y al área llegaron centenares de agentes que impedían el acceso de la prensa a la plaza y quienes iniciaron las labores de desalojo del lugar, lo que dio lugar a enfrentamientos y a la detención de varios centenares de personas.

Entre los detenidos se encontraba el concejal demócrata de origen dominicano Ydanis Rodríguez, quien sufrió «una herida en la cabeza», según informaron los responsables del movimiento Occupy Wall Street y como precisó el concejal Jumaane Williams a través de Twitter.

Agencias DPA, EFE,

y Ámbito Financiero