9 de octubre 2014 - 00:00

“La política de afinidad ideológica y paciencia estratégica terminará”

Rubens Barbosa, exembajador de Brasil en EE.UU. y principal asesor de Aécio Neves.
Rubens Barbosa, exembajador de Brasil en EE.UU. y principal asesor de Aécio Neves.
Brasilia - Un eventual Gobierno del senador Aécio Neves, del Partido de la Social Democracia Brasileña (PSDB) y quien disputará la segunda vuelta del 26 de octubre con la presidenta Dilma Rousseff, planteará a la Argentina, Uruguay, Paraguay y Venezuela la necesidad de una "reforma importante" en el Mercosur, además de defender los valores de la democracia y el respeto a los derechos humanos, dijo el coordinador del programa de Gobierno sobre Política Exterior y Defensa del postulante opositor, Rubens Barbosa.

Exembajador de Brasil en Washington y en Londres, Barbosa, quien también fue coordinador para el Mercosur, indicó que, en caso de un Gobierno de Neves no aceptará incumplimientos de las reglas del bloque aduanero, aunque destacó que su país buscará dialogar con sus socios y vecinos para encontrar las soluciones.

"Brasil a partir del 1 de enero va a ser el coordinador de los trabajos del Mercosur, en el marco de la rotación de la presidencia. Si Aécio gana la elección, Brasil va a conversar con sus socios. Porque Brasil quiere una reforma importante, una revisión importante de los trabajos del Mercosur comercial. Todos los otros grupos que tratan de la parte social, política, van a continuar. Ahora, Brasil va a cambiar de posición, en función de que el Gobierno de Aécio no va a aceptar incumplimientos del tratado (de Asunción, que creó al bloque), el aislamiento en el que el Mercosur está hoy", dijo Barbosa en una entrevista con Brasil/247.

Constituido como unión aduanera el 1 de enero de 1995, las reglas del bloque fueron quebradas especialmente a partir de 2012, cuando la Argentina, por una fuga de divisas que ha debilitado las reservas de su Banco Central, comenzó a aplicar restricciones a las importaciones que afectaron a Brasil.

En ese sentido, explicó que "Brasil va a continuar dando prioridad a la relación comercial, política, con todos los países de la región, todos, con la Argentina, con Venezuela, con todos. No vamos a dejar de dar prioridad a nuestros vecinos", aunque remarcó que lo hará "defendiendo su interés". Y agregó: "Su interés comercial y político sin ideología, ninguna ideología. La política de afinidad ideológica, de paciencia estratégica, se va a convertir en una página del pasado".

Barbosa enfatizó que un nuevo Gobierno tendrá voluntad de diálogo, pero subrayó también que "no vamos a aceptar que ocurra lo que ocurrió en los últimos años en los que el Mercosur quedó paralizado, se quedó afuera, aislado de las negociaciones comerciales, y Brasil se quedó atado, sin poder negociar, porque tenemos que negociar junto con el Mercosur".

Las reglas del Mercosur impiden a sus miembros negociar en forma individual acuerdos comerciales con bloques o terceros países en forma individual. Las declaraciones de Barbosa sugieren que Brasil apostaría al consenso para intentar flexibilizar esa regla en caso de que sus socios en el Mercosur no respondan positivamente a la voluntad de avanzar en nuevos convenios de comercio.

El diálogo deberá tener resultados, explicó Barbosa, indicando que debe dejar claro si hay interés en avanzar con una apertura a nuevos acuerdos comerciales. "Vamos a negociar, queremos al Mercosur, liderar, que pueda negociar con otros países... Ahora, si no hay interés de los otros países miembros de llevar esta idea adelante, ahí Brasil no deja de lado ninguna hipótesis", explicó.

"A Brasil le interesa, para empezar, la negociación con la Unión Europea, que está en curso y que el Gobierno de Aécio va a querer completar", dijo.

Barbosa fue cauto respecto a opinar sobre la situación interna venezolana. Al ser preguntado sobre si Brasil actuaría para buscar la liberación del detenido dirigente político opositor Leopoldo López, Barbosa dijo: "Respondo con lo que está en el programa de Gobierno y es que en el campo de la democracia y los derechos humanos Brasil va a defender en su política externa los mismos valores que defiende internamente".

Respecto a la crisis de la Argentina, su principal socio comercial en América Latina y con el que Brasil tiene un comercio superior a los 30.000 millones de dólares, además de casi 130 empresas actuando en su mercado, Barbosa aseguró que, en un Gobierno de Aécio Neves, "Brasil va a continuar apoyando a la Argentina en el restablecimiento de las condiciones para la estabilidad económica, para el crecimiento", aunque remarcó que "vamos a tener que negociar con cada uno de los países condiciones en que los intereses de Brasil no sean contrariados, no sean perjudicados por incumplimientos de acuerdos que tenemos".

Agencia Brasil247

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