18 de diciembre 2008 - 00:00

La primera vale doble

La verba sin igual de Jorge Valdano lo academizó como sólo él lo puede hacer. Miedo escénico, y cuando uno en fútbol, y más en una final dice esas dos palabras, ya sabe de qué habla. A Tigre, este partido le quedó grande; y a San Lorenzo, no. Con Barrientos decisivo y figura, con Solari que recordó que alguna vez fue figura en un partido decisivo de Champions League con la camiseta del Real Madrid, más «Chaco» Torres, más Ledesma, más Gonzalo Bergessio, destinado a marcar goles inolvidables con la camiseta azulgrana de rayas verticales, con todo esto, no hubo equivalencias. Y para que hubiera partido tuvieron que pasar 76 minutos; cuando Lázzaro señaló el descuento, antes fue todo del San Lorenzo de Russo, el mismo que en la primera mitad del torneo se comía a los rivales con la misma estrategia: jugando fútbol.
El ajedrez futbolístico duró diez minutos, hasta que Solari exigió a Daniel Islas con el zurdazo bajo; a partir de ahí, San Lorenzo fue una tromba y le pasó por encima a un grupo de muchachos entusiastas que nunca tuvieron cerca el trámite. Así fue como «Pitu» Barrientos cada vez que tomaba la pelota lastimaba y cuando se le acercaba Solari ya era mucho para el pobre Castaño parado junto a su soledad en una media cancha que no tuvo un solo jugador de Russo en un nivel bajo.
Llegó el gol del rebote que capturó Barrientos, luego el de Bergessio y un penal de Islas al goleador cuervo que la única persona presente en la cancha de Vélez que no lo vio fue Saúl Laverni.
Ausencia
La segunda mitad tuvo la ausencia con aviso de Martín Morel, por decisión de Cagna. Su ausencia futbolísitca de los primeros 45 minutos será tema del propio Morel. El DT de Tigre metió mano y, como es habitual, no le tembló el pulso. Lázzaro a los seis del segundo tiempo, y la presencia de un héroe para la parcialidad de Victoria sumado a lo que empujó su hinchada durante todo el partido fue el arma más peligrosa que mostró Tigre durante todo el partido.
San Lorenzo dejó la seña del título en ventanilla, le quedan 90 largos y exigentes minutos el próximo sábado, ni más ni menos que frente a Boca, que lo miró por TV. Y que tomó nota que hay un candidato con ganas de dar la vuelta.

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