La soberana británica, que lucía un abrigo de color rojo adornado con un broche de diamantes, apareció cerca de las 15 en la puerta del hospital, y bajó las escaleras por sus propios medios, parándose a saludar sonriente a varios empleados uniformados del centro antes de marcharse.
Isabel II, cuya última hospitalización se remontaba a hace 10 años, fue internada el domingo por la tarde para que los doctores evaluaran su estado a raíz de la gastroenteritis que la aquejaba desde el viernes. El palacio de Buckingham indicó inicialmente que la monarca, que este año celebra el 60º aniversario de su coronación, debía permanecer "aproximadamente dos días" en el hospital.
Durante la mañana de ayer, una portavoz del palacio, que declinó dar detalles sobre su estado o su tratamiento, se limitó a decir que la reina estaba "animada" y que, aparte de la gastroenteritis, gozaba de "buena salud".
El palacio no ha indicado cuándo la monarca, conocida por su salud de hierro, retomará sus obligaciones, pero el próximo lunes tiene previsto un importante discurso en una ceremonia en la Abadía de Westminster con motivo del Día de la Commonwealth.
| Agencia AFP |


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