27 de julio 2018 - 00:00

La tregua comercial entre Trump y Juncker no convence en la UE

El anuncio de que EE.UU. y la Comisión Europea buscarán eliminar paulatinamente los nuevos aranceles a las importaciones trajo alivio a algunos sectores, pero despierta dudas.

Bruselas - La tregua comercial temporal anunciada entre la Unión Europea y Estados Unidos generó alivio en los países del bloque, pero también dudas sobre la viabilidad de los compromisos discutidos entre Jean-Claude Juncker y Donald Trump.

Ambos acordaron en una reunión en la Casa Blanca una serie de decisiones, como una mayor compra de soja estadounidense por los socios comunitarios, que buscan desactivar el conflicto comercial vigente que se tradujo en aranceles recíprocos.

El objetivo también era alejar la amenaza de Trump de aumentar los cánones a los autos de la UE, que afectaría especialmente a Alemania, cuyo gobierno celebró ayer el resultado "constructivo" de la reunión y reafirmó su "apoyo" a la Comisión Europea de Juncker.

El secretario del Tesoro norteamericano, Steven Mnuchin, confirmó que no aplicarán aranceles a automóviles europeos durante las negociaciones y subrayó que "el primer problema" que negociarán será los impuestos siderúrgicos y las represalias.

La Asociación Europea de Constructores de Automóviles celebró el alejamiento de la amenaza sobre una industria, que "prospera mejor en un entorno sin barreras comerciales", aunque reconoció que "quedan muchos asuntos por resolver", según su secretario general Erik Jonnaert.

La dudas sobre las medidas discutidas entre el presidente estadounidense y su par de la Comisión, que asume la competencia de comercio en nombre de los 28, planean al otro lado del Atlántico. Ambos anunciaron el miércoles decisiones en industria, energía y agricultura.

Aunque Francia, segunda economía de la UE tras Alemania, consideró "bueno regresar al diálogo con los estadounidenses", su ministro de Economía, Bruno Le Maire, precisó que este "no puede avanzar bajo presión" y reclamó "clarificaciones" sobre las medidas.

La "nueva fase de la relación" entre ambos anunciada en un comunicado conjunto se basa en trabajar por "la eliminación total de los aranceles, las barreras no arancelarias y las subvenciones a los productos industriales, no automovilísticos".

Sobre la agricultura, Donald Trump anunció que la UE aumentará además "inmediatamente" sus compras de soja de Estados Unidos. "La UE puede importar más soja desde Estados Unidos y así lo hará", agregó Jean-Claude Juncker.

Francia exigió también que la agricultura, un sector sensible para París, "se mantenga al margen del ámbito de discusiones", según Le Maire, quien también apuntó "a la protección y la seguridad" de los consumidores en la UE.

El presidente de la Comisión Europea prometió también que la UE compraría más gas natural licuado (GNL) a Estados Unidos, una exigencia de Trump que en la reciente cumbre de la OTAN criticó a sus aliados, especialmente Alemania, por comprar gas a Rusia.

Un grupo de trabajo de "muy alto nivel" empezará a estudiar ahora los compromisos sobre la soja y el GNL, indicó el portavoz del ejecutivo comunitario, Alexander Winterstein, quien dijo no poder explicar por el momento "cómo funcionará en la práctica".

Una fuente europea indicó que el grupo de trabajo sobre las discusiones con Estados Unidos se dieron "120 días para emitir un informe", es decir "hasta finales de noviembre".

Francia marcó otra línea roja. "No queremos entrar en la negociación de un gran acuerdo, cuyos límites ya vimos con el TTIP", dijo Le Maire en referencia al controvertido acuerdo de libre comercio negociado entre ambos lados del Atlántico hasta la llegada de Trump.

Agencia AFP

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