10 de junio 2009 - 00:00

La UIA recoge en Washington más críticas a la Argentina

Luis Betnaza
Luis Betnaza
La delegación de la Unión Industrial Argentina (UIA) prosiguió ayer su gira por Estados Unidos, intentando construir puentes tanto con el nuevo Gobierno de Estados Unidos como con empresarios y banqueros de ese país, algo que al Gobierno argentino o le cuesta más o no parece interesarle.

Podría decirse entonces que la excursión por la capital estadounidense de la cúpula de la UIA no es otra cosa que un traslado a escala internacional de su conflicto con el Gobierno argentino, que el matrimonio presidencial fogonea a diario.

Ayer, el grupo de industriales encabezado por su presidente, Héctor Méndez, y conformado por Adrián Kaufmann Brea (Arcor), Luis Betnaza (Techint), Miguel Acevedo (Aceitera General Deheza), José Ignacio de Mendiguren (indumentaria) y Federico Nicholson (Ledesma) se entrevistó con funcionarios del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), que no prometieron créditos; con el lobbysta político y ex precandidato presidencial Richard Gephardt; con Peter Hakim, presidente del Interamerican Dialogue, y con el embajador Jeffrey Davidow, titular del Instituto de las Américas.

Cabe apuntar que Davidow, que fue embajador en Venezuela y el funcionario que le organizó la Cumbre de las Américas a Obama, será el orador estrella del próximo Coloquio de IDEA que -como todos los años- se hará en Mar del Plata en octubre/noviembre. Será el segundo hombre del equipo del presidente de EE.UU. que hable en ese foro: el año pasado viajó Jerry Rubin, que era el asesor de Obama en temas laborales luego de ser secretario de Trabajo de Bill Clinton.

Discurso monocorde

¿De qué se habló en Washington? Según fuentes de la UIA en Buenos Aires y en Wa-shington, en todas esas reuniones lo que se escuchó fue un discurso monocorde:

las prioridades del Gobierno de Barack Obama son México (por cercanía) y Brasil, interlocutor privilegiado en la región;

a la Argentina -igual que a Venezuela-, que pasó a ser un tema de tercer orden en la consideración de Washington, se la mira además con cierta desconfianza por su histórica imprevisibilidad. Además, a pesar de la nacionalidad de los visitantes, los interlocutores de la UIA abordaban el «tema Argentina» sólo a pedido de los huéspedes.

Los empresarios se enteraron también de boca de algunos de sus interlocutores de que Obama prepara una visita a Brasil, y que en los próximos meses se prevé que los presidentes Michelle Bachelet (Chile), Álvaro Uribe (Colombia) y el propio Luiz Inácio Lula da Silva sean recibidos en la Casa Blanca.

Desde ya, según las mismas fuentes, los empresarios intentaron convencer a esos interlocutores -entre los que se contó el presidente del BID, el colombiano Luis Alberto Moreno- de que «la Argentina y Venezuela no son lo mismo». Curiosa coincidencia con dichos de Néstor Kirchner de algunas horas antes, a pesar de la enorme distancia que parece separar hoy a los industriales del matrimonio gobernante, a partir de la falta de reacción por las expropiaciones de empresas de Techint por el régimen bolivariano.

Esa distancia tuvo como prueba -por si hacía falta- la cancelación de una comida que tenían programada los viajeros para el domingo a la noche con el embajador Héctor Timerman en su residencia de Du Pont Circle, y que había motivado que la delegación partiera de Ezeiza un día antes de lo previsto.

Actividad

La agenda para hoy de los empresarios argentinos es igual de intensa: por la mañana se encontrarán con Jeff Weiss -funcionario de la Secretaría de Comercio que se encarga del tema arancelario- y con Craig Kelly, de la Subsecretaría de Asuntos Hemisféricos del Departamento de Estado; al mediodía llevarán sus cuitas a la National Association of Manufacturers (NAM), una especie de «megaUIA» estadounidense. Los recibirá su presidente, John Engler, ex gobernador de Michigan y un hombre del «riñón» de la complicada industria automotriz. Cerrarán en la CFI (Corporación Financiera Internacional), el brazo para inversiones en el sector privado del Banco Mundial.

Los empresarios permanecerán un día más en Washington, para luego desplazarse por tierra a Nueva York, donde tienen previstas reuniones con ejecutivos del JP Morgan y otras entidades financieras. La última parte de la travesía tendrá dos «desertores»: hoy regresan a Buenos Aires Betnaza y Nicholson, con asuntos más urgentes que atender.

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