13 de marzo 2012 - 00:00

Lácteos: productores piden “sintonía fina”

Guillermo Moreno
Guillermo Moreno
Los productores tamberos también reclaman «sintonía fina» del Gobierno para resolver los problemas de la cadena láctea, problemas que afectan a los consumidores. Mientras exigen una recomposición del precio por la materia prima, los valores de los lácteos en góndola siguen subiendo.

El centro de las acusaciones desde ambos extremos es el secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, que por un lado define con la industria láctea el valor que se le paga al tambero, y por el otro mantiene el control de los precios de los productos elaborados en la fábrica (aunque los consumidores finalmente los pagan más caros).

«Se necesita que el Gobierno haga sintonía fina para la cadena», graficó ayer a este diario el dirigente de Federación Agraria y representante de la entidad en la Mesa Nacional de Productores Lecheros, Carlos González. Según el tambero, la solución es sentar en una mesa a todos los integrantes de la cadena a negociar con el Gobierno, para que pueda evidenciarse las distorsiones en cada eslabón y se determine dónde se incrementa el precio que paga el consumidor.

Para el caso concreto del productor, González estimó que la solución sería «que se reciba un porcentaje del precio final. Un 30% para el tambero, un 30% para la industria y un 30% para la comercialización, como sucede en Brasil y en otros países del mundo».

Moreno anunció un aumento del 7% en el valor de la materia prima a los productores a partir de este mes, tras lo cual el presidente del Centro de la Industria Lechera (CIL), Miguel Paulón, se mostró «satisfecho» y consideró que se trataba de una «propuesta razonable».

Sin embargo, los productores aseguraron que registraron «un aumento del 30% en los costos», según González, quien añadió que además «se tiene que definir de qué tipo de leche hablamos, en cantidad de proteínas» para determinar que liquidación corresponde.

El presidente de la Unión General de Tamberos, Emiliano Amondarain dijo que «hace más de dos años pedimos audiencia en el Ministerio de Agricultura y no nos han atendido, para hacer los planteos de formar una mesa de trabajo», mientras que el subsecretario de Lechería, Arturo Videla, mantiene frecuentes reuniones con la industria.

Tan cercana es la relación del Gobierno con la industria, que la Asociación de Trabajadores de la Industria Lechera de Argentina (ATILRA) desmintió en un comunicado a dirigentes rurales, al afirmar que se le paga al tambero $ 1,55 por cada litro de leche y no $ 1,37, como manifiestan organizaciones gremiales.

«No es cierto que no haya valores inferiores a ese. Hay distintos precios. Atilra tuvo aumentos de 77% cuando la leche de los productores no tuvo aumentos. No veo por qué ATILRA sale a responderle a los productores», retrucó González de Federación Agraria.

«Un queso que cuesta $ 35 al salir de fábrica, en el supermercado está a más de $ 70, pero Moreno hace los controles sólo en la salida de fábrica», explicó González. «Entonces los débiles de la cadena son el consumidor y el productor», añadió.

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