6 de julio 2011 - 00:00

Lagarde asume en “nuevo FMI”: habrá severo código de ética

En su primer día al frente del Fondo Monetario, Christine Lagarde se reunió con el directorio y buscó cautivar al personal del organismo.
En su primer día al frente del Fondo Monetario, Christine Lagarde se reunió con el directorio y buscó cautivar al personal del organismo.
Washington - Asumió ayer Christine Lagarde como directora gerente del FMI con unas reglas éticas más severas que su antecesor, ya que el organismo multilateral parece querer evitar eventuales golpes a su reputación tras la escandalosa renuncia de Dominique Strauss-Kahn. La nueva titular del organismo ganará u$s 467.940 al año, libres de impuestos, más una asignación de u$s 84.000, según su contrato. Entre los temas urgentes a tratar por la nueva directora figura el salvataje de Grecia, cuya economía está atravesando una severa crisis que espera superar con la ayuda de un multimillonario préstamo del Fondo y la Unión Europea.

Las condiciones del contrato de Lagarde se hicieron públicos luego de que la exministra francesa llegó a la sede del Fondo Monetario en Washington, donde se esperaba que se reuniera con los jefes de departamento, el personal y el directorio. Fue recibida por el primer subdirector gerente, John Lipsky; el presidente del directorio de países miembro del Fondo, Shakour Shaalan, y decenas de cámaras de televisión. «El contrato hace más explícitos los estándares más elevados de comportamiento ético», dijo el portavoz del FMI, William Murray.

El contrato se basa en las nuevas normas de conducta del personal publicadas por el FMI en mayo, que se conocieron como respuesta a un escándalo de 2008 cuando el entonces titular del organismo Strauss-Kahn tuvo un romance con una economista del Fondo. El funcionario fue exculpado entonces por el directorio de las acusaciones de acoso y abuso de poder, aunque tuvo que disculparse por un «error de juicio». Strauss-Kahn renunció el 18 de mayo para enfrentar cargos de ataque sexual a una mucama de un hotel. Fuentes cercanas al caso dijeron que los fiscales ahora tenían dudas sobre la credibilidad de la mujer como testigo, lo que supondría que el caso podría ser retirado.

El contrato de Lagarde la obliga a «los más altos estándares de conducta ética consistentes con los valores de la integridad, imparcialidad y discreción». También la obliga a evitar «incluso la apariencia de incorrección». Además, establece que «en el desempeño de sus funciones como directora gerente, tiene un deber exclusivo de lealtad al Fondo y debe evitar cualquier conflicto de interés o la apariencia de ese conflicto». También es nueva la obligación de que participe en un programa de capacitación de ética que está dirigido a todo el personal del FMI.

El contrato le prohíbe participar en reuniones de partidos políticos con carácter personal o simpatizar con actividad política partidista, una señal de la disconformidad del directorio del FMI con los reportes de que Strauss-Kahn participó en reuniones del Partido Socialista francés cuando era director gerente. Sin embargo, ella podría ser militante de un partido político y contribuir con fondos a una candidatura.

Agencia Reuters

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