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Lagos: “El desafío hoy es distribuir”
Ricardo Lagos habló ayer en un auditorio de Retiro de un Estado articulador de «garantías» y facilitador de acceso a bienes y servicios.
Dotado de estadísticas y powerpoints, el exmandatario socialista analizó, en el marco de una disertación organizada por la Fundación Osde, en Retiro, ante unas 300 personas, que países como la Argentina, Chile y Uruguay, que hacia 2016 tendrán un ingreso per cápita superior a u$s 20.000 (medido por paridad de poder adquisitivo), encontrarán un umbral para el desarrollo económico de sus poblaciones. «Distintos estudios realizados sobre países de la OCDE demuestran que, pasando la mencionada línea de los u$s 20.000, las mejoras en la calidad de vida no están tan vinculadas al crecimiento como a la distribución del ingreso y, específicamente, a la reducción de la desigualdad... el desafío de hoy es diferente», dijo Lagos. Agregó: «Fuertes sectores medios son portadores de una agenda propia, distinta a la tradicional. Esto no significa que hayamos resuelto la pobreza ni mucho menos. Significa que debemos prepararnos para hacer frente a otro tipo de demandas». De esta manera, Lagos halló una explicación satisfactoria para el proceso chileno conducido por los cuatro gobiernos de la Concertación entre 1990 y 2010. En ese lapso, según evaluó, Chile necesitaba multiplicar el PBI, y con ello alcanzó para reducir la pobreza desde 40% hasta niveles cercanos al 15% actual. Afirmó no estar «justificando que antes no nos hayamos ocupado de la distribución del ingreso» y no abundó en autocríticas, pese a que la alianza de centroizquierda ha pagado costos electorales y políticos. Por ejemplo, utilizando el margen dejado vacante por la Concertación, el actual mandatario, Sebastián Piñera, accedió a la Presidencia a caballo de un discurso social y, una vez en La Moneda, cuestionó el retiro a gran escala del Estado de aspectos sensibles como la educación universitaria, el sistema carcelario y la distribución del agua.
«¿El nuevo desafío implica un Estado de bienestar recargado?», le consultó el sociólogo Luis Alberto Quevedo, uno de los moderadores. «No», enfatizó Lagos. Lejos de los dogmas, el exembajador del Gobierno de Salvador Allende en Moscú rechazó un Estado rector de la economía, y llamó a evitar los riesgos que implica el modelo europeo. «Cuando se redistribuye mucho, no se crece», advirtió, y se refirió a un Estado más articulador que gestor. «Es la política la que organiza a la sociedad respecto de cómo obtiene recursos para la caja fiscal y cómo es capaz de gastarlos eficazmente para hacer la diferencia», dijo.
Lagos habló de «garantías» antes que de derechos y del «acceso» a bienes y servicios antes que la provisión de los mismos por parte del Estado. El expresidente socialista mencionó que en el actual sistema universitario chileno, que generó masivas protestas el año pasado, el 70% de los estudiantes son la primera generación que accede a la universidad, pero reconoció que muchas familias se preguntan cómo pagan carreras universitarias que cuestan entre u$s 5.000 y u$s 10.000 anuales. Lagos valoró que los estudiantes que protestan «son ciudadanos y militantes 2.0, pero saben ocupar la calle y el espacio público cuando lo creen conveniente».


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