12 de junio 2012 - 00:00

Lamberto: “La corrupción policial no quedará impune”

Tras asumir ante Bonfatti, Lamberto enfatizó que coincide con el gobernador socialista en tener «una especial obsesión» para que «la seguridad sea una prioridad para esta gestión».
Tras asumir ante Bonfatti, Lamberto enfatizó que coincide con el gobernador socialista en tener «una especial obsesión» para que «la seguridad sea una prioridad para esta gestión».
Santa Fe - Al asumir ayer en el cargo, el flamante ministro de Seguridad de la provincia, Raúl Lamberto, sostuvo que «la corrupción policial no quedará impune» y reivindicó al «policía honesto, al sacrificado, al que da la vida por su profesión».

El exdiputado provincial por el socialismo apuntó que dará instrucciones a la fuerza policial «para que sean duros, si necesitan ser duros», aclaró que «no se puede desconocer los derechos de los ciudadanos», al tiempo que añadió que «la política de seguridad no puede ser basada exclusivamente en lo que debe hacer la fuerza policial».

En ese sentido, el gobernador Antonio Bonfatti, quien le tomó juramento ayer al nuevo funcionario en el Salón Blanco de la Casa Gris, apuntó que «la Policía tiene una enorme responsabilidad en prevenir y actuar frente al delito», por lo cual «vamos a exigirles», pero también se asistirá a la Fuerza «con bienes y materiales, en capacitación, en formación profesional, en la capacitación de todos los estudiantes que hoy están en el Instituto de Seguridad Pública».

«Vamos a ser implacables en el delito, como lo hemos planteado desde el primer día, fundamentalmente aquel que está carcomiendo el cerebro a los más jóvenes», agregó Bonfatti, y completó: «Vamos a poner todo nuestro esfuerzo para lograr la mejor Policía, y también seremos implacables con la corrupción».

La asunción de Lamberto se dio justo el mismo día en que se disputó el polémico partido de fútbol entre Patronato y Central en el estadio de Colón de Santa Fe. El encuentro deportivo fue el desencadenante de la salida del anterior ministro, Leandro Corti, quien no acordaba con la decisión de Bonfatti de trasladar el juego a la provincia. En rigor, la renuncia de Corti respondió a una imparable ola de delitos que marcó en el distrito un escenario crítico en materia de seguridad y abrió el espacio a los cuestionamientos sobre la figura del manejo de las fuerzas policiales.

Al respecto, Lamberto manifestó su respeto hacia su antecesor y anticipó que seguirán en sus puestos algunos de los funcionarios de la gestión anterior, pero advirtió que se van a «reforzar determinadas áreas que creemos importantes».

Asimismo, el flamante ministro expresó su convencimiento de que «el tema seguridad no es estrictamente de la provincia de Santa Fe: el avance de los delitos, de las bandas, del narcotráfico genera que la coordinación entre Nación, provincia y municipio sea fundamental, así como la coordinación entre fuerzas», y señaló que la intención de su gestión será «incorporar la gente a la fuerza que hace falta», pero que «si logramos dignificar esta profesión, mucha gente se va a sentir interesada en sumarse».

Es la primera vez desde que gobierna el Frente Progresista en Santa Fe que el área de Seguridad le será confiada a un histórico dirigente del socialismo. Corti fue, sobre todo, un funcionario técnico, aunque estaba identificado con el radicalismo y durante la gestión anterior del gobernador Hermes Binner, ocupó el cargo de titular del Servicio Penitenciario.

Para la designación de Lamberto, en cambio, Bonfatti priorizó -además de su alineamiento con el socialismo- que cuenta con amplia experiencia en la arena política y en temas vinculados con la seguridad.

En efecto, Lamberto recordó que cuenta con cuatro años de experiencia «como secretario de Gobierno de Rosario en tiempos muy difíciles, inmediatamente después de los saqueos del 89» y que «como legislador provincial estuve en la cocina de las leyes del instituto de seguridad pública que forma a los policías, de la ley de personal policial y de la reforma que llevó al cambio del enjuiciamiento penal». «Me considero un político con conocimiento acabado del tema», concluyó.

Con postura opositora a nivel local, el diputado nacional kirchnerista, Agustín Rossi, expresó su apoyo al nombramiento de Lamberto, aunque aseguró que con esfuerzos individuales no alcanza para resolver un problema grave como es el del delito. «Espero que le vaya bien, lo conozco desde hace muchísimo tiempo, es un militante político que va a poner todo su esfuerzo, pero me parece que no alcanza con voluntarismo», aseguró el legislador.

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