30 de octubre 2009 - 00:00

Lanús no tuvo piedad de un Tigre caído

Lanús profundizó la crisis de Tigre, y la continuidad de Diego Cagna pende de un hilo, después de una goleada muy contundente que hunde al equipo de Victoria en el último puesto.

Con casi los mismos jugadores que lograron dos subcampeonatos, Tigre es un equipo desconocido, sin juego y lento físicamente, pero principalmente muy flojo en lo anímico, ya que jugó de igual a igual hasta el primer gol de Lanús y después fue como si no opusiera resistencia y hasta desperdició un penal que Lázzaro, prácticamente, le entregó a las manos a Marchesín.

Lanús, en cambio, por momentos volvió a ser el gran equipo que siempre lucha en la punta. Los mejores momentos de fútbol los tuvo desde los pies de Sebastián Blanco y Marcos Aguirre, dos habilidosos que nunca fueron controlados por Tigre.

Lanús se fue al descanso ganando 2 a 0, primero por un gol de Salvio ante gran desborde de Sebastián Blanco y después por una apilada estupenda de Marcos Aguirre, que antes de convertir eludió a Islas.

Tigre, además de desperdiciar el penal, se fue al vestuario con uno menos por la justa expulsión de Garat por doble amonestación.

En el segundo tiempo, Tigre le agregó más desorden a su confusión, y Lanús aprovechó para golearlo. Fueron cuatro, pero pudieron ser más, porque Cristian Menéndez primero y Santiago Salcedo después, con su ansiedad por convertir, se encargaron de desperdiciarlos.

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