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Lapadula y Satz, un arte alejado de la banalidad estética
Con una técnica muy personal, Pablo Lapadula (Van Riel) deleita con obras de carácter geométrico que no siguen rígidos cánones sino esa geometría que se “suaviza” a través de esfumados, transparencias y juegos de sombras. Con otro estilo y materiales, Telma Satz (Pasaje 865) exhibe esculturas que son un enigma para el espectador.
"Humo", título de su actual muestra en Van Riel (Juncal 790), es, según una abreviada definición, "una suspensión en el aire de pequeñas partículas sólidas que resultan de la combustión incompleta de un combustible cuya inhalación puede causar asfixia y muerte". Pero el que utiliza Lapadula para obras que desarrolla desde hace algún tiempo no asfixia ni mata. Por el contrario, da vida a creaciones singulares, no convencionales, sutiles, misteriosas.
Nuestra limitación del conocimiento científico no nos permite entrar en explicaciones acerca de su método de trabajo, creemos que es mejor dejarlo para que el espectador se deleite mirando una obra de carácter geométrico que no sigue rígidos cánones sino aquella geometría que se "suaviza" a través de esfumados, transparencias, juegos de sombras.
Obra meticulosa, también azarosa, tiene que ver con el fuego encendido de una vela -gracias por el fuego creador- logra superposición de capas de tizne sobre el papel: podemos imaginar ese ¡Eureka! del científico cuando descubrió las posibilidades expresivas de su hallazgo.
Lapadula dibuja sobre vidrio, utiliza grafito y carbón sobre papel. Recordamos su Vitrina Panopcticum que mostró en Proa, una suerte de gabinete con dibujos sobre vidrio de especies vegetales y pequeños animales, cangrejos, escorpiones montada sobre una ventana que daba al Riachuelo. También mostró en el Malba una mesa biológica en "Lo contrario de la magia" en 2014; y en 2015, en el Premio Klemm, una instalación con placas transparentes sobre las que dibuja meticulosamente hojas, moléculas, plantas, y también sus característicos dibujos con humo, una conjunción arte-ciencia que también desarrolla aquí ampliando delicadas libélulas, tubos de ensayo, hojas, vidrios ahumados. En la presente muestra atrapa al espectador por el diálogo que se establece con elementos que invitan a darles una nueva connotación. También extiende su técnica a unas hermosas acuarelas coloreadas, geométricas, que nos recuerdan a estudios de los concretos.
Clausura el 27 de mayo.
•La impoluta blancura de la galería Pasaje 865 (Humberto I 865) aloja una pequeña muestra de Telma Satz. ¿Pequeña por escasa? En absoluto. Pequeña en el sentido de que está alejada de lo rimbombante, de lo mega o como dice Jean Baudrillard, "en los confines de la hipervisibilidad, de la virtualidad, ¿hay todavía espacio para un enigma, para una potencia de ilusión, verdadera estrategia de las formas y las apariencias?".
En el epígrafe del texto del catálogo, su autora, Soledad Obeid, cita a Jacques Lacan, quien define "un enigma como una enunciación tal que no se encuentra su enunciado" .
Más allá de estas consideraciones filosóficas, Telma Satz, corta y pega papel. Un trabajo lejos de lo virtual y de la tecnología, pura manualidad.
Hace esculturas de papel con recortes que atesoró y que su imaginación, además de su destreza manual, han convertido en pequeñas piezas que representan un enigma para el contemplador:¿cómo están hechas?, ¿de dónde proviene el material?, ¿qué la ha llevado a trabajar con un elemento tan frágil?
Estas "construcciones" en papel tienen nombres poéticos que se relacionan con "Fui Árbol/Fui Tierra/Fui Alga/Fui Agua/Fui Aire/Fui Piedra/ Fui Fuego/ Fui Energía/Fui Nada/ Soy". Poema que acompaña el libro de la artista realizado en 2013 y que también alude al material de sus obras.
Un lugar central lo ocupa "Ajedrez invisible", por el que la autora se propone explorar el dilema del progreso, el acuciante malestar en la cultura y la vida del hombre en el planeta a través de este juego de estrategias.
Creemos que el pensamiento de Baudrillard al comienzo de la nota puede aplicarse tanto a Lapadula como a Satz, alejados ambos de toda banalidad estética.
Clausura el 27 de mayo.


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