16 de mayo 2017 - 22:50

Laren y el humor, ese valor olvidado

• EL MUSEO DE ARTE DE AMALIA FORTABAT PRESENTA "FABULAREN", REGOCIJANTE MUESTRA DE UN ARTISTA QUE DESDEÑA LA SOLEMNIDAD
En la línea de Molina Campos, Marcos López, Pablo Suárez y el pop, su obra rescata un elemento perdido.

Fabularen. Puerto Madero, en la particular y chispeante visión del artista Benito Laren.
Fabularen. Puerto Madero, en la particular y chispeante visión del artista Benito Laren.
El Museo Colección de Arte Amalia Lacroze de Fortabat exhibe "Fabularen", una muestra antológica de Benito Laren que le regala al público una sonrisa. Laren renueva la presencia del humor en el arte argentino, cualidad ostensible desde Molina Campos hasta Marcos López pasando por Pablo Suárez y los artistas del pop, entre tantos. En el presente, el humor no ha desaparecido del todo, pero lo cierto es que tiende a extinguirse. Laren es una excepción; desde los inicios de su carrera pinta naves espaciales y, como si descendiera de su propio universo celestial, mira la realidad del mundo y también la del arte con los ojos de un extraterrestre. El humor es casi constante, y su estilo personal y brillante.

La técnica de Laren consistente en pintar con esmalte y pegar papeles metalizados sobre vidrios por lo general esmerilados, procedimiento que determina un brillo exultante en las obras. Pero más allá del efecto "brillantina", es preciso destacar que el brillo de Laren reside en su ingenio y en un estilo juguetón que facilita el acceso a las obras. Un cuadro llamado "Puerto Madero", una vista de la ciudad desde la terraza del Museo, domina la muestra. Los edificios son más coloridos que los de Las Vegas y el dibujo del movimiento del agua lo determina la fórmula H2O reiteradamente escrita sobre el Riachuelo, entre peces de colores inexistentes.

La fórmula H2O es una licencia profesional de Laren, que comenzó a pintar mientras cursaba estudios de química. El marco dorado acentúa el estilo ornamental del artista que comenzó su luminosa carrera en la galería del Centro Cultural Rojas, cuando en la década del 90, el curador Jorge Gumier Maier tutelaba un grupo que ocupó gran parte de la escena. El estilo de Laren comulgaba ampliamente con la estética bella y feliz de esos años. Para Gumier y los suyos el encuentro con "el artesano más ridículo y salvaje de todos" -según aseguró Marcelo Pombo- fue providencial.

El curador de la muestra, Claudio Ongaro Haelterman, señala: "Quizás se trata, en Benito Eugenio Laren, de la autofundación de una estética que ficciona lo sublime del pequeño dato ordinario de cada componente de la vida cotidiana para convertirlo en lo extra-ordinario de una verdad inventada". Gran parte del trabajo de Laren está dedicado a las réplicas de cuadros famosos de la historia del arte internacional y local. En esta serie se destaca la figura de "El grito" de Munch, pintura que Laren titula "El estrellado", dado que con libertad cambió el dramático cielo del noruego por el despliegue estelar de Van Gogh en "La noche estrellada". Las apropiaciones y réplicas del artista no tienen límite, van desde los bodegones del siglo XVIII hasta las obras de Xul Solar y la estrategia de los retratos de Warhol. En la muestra, Laren presenta Brigitte Bardot, Michael Jackson, Mirtha Legrand, Frida Kahlo, Marilyn al estilo de Lischenstein y, entre otros, San Martín y Belgrano.

Antes de llegar a la colección permanente del Museo, poblada por las grandes obras maestras que acompañan una inolvidable vista veneciana de Turner, está la sala familiar y el retrato de su fundadora, Amalia Fortabat, pintado por Warhol. La actual vicepresidente del Museo, Amalia Amoedo, también artista, ha descubierto su Warhol de raigambre local: Laren la pintó glamorosa, como las estrellas que retrataba Andy.

Dejá tu comentario