Como luego de haber utilizado hasta el hartazgo el argumento que la solución de la crisis crediticia griega fue lo que impulsó la suba del mercado durante la semana pasada, es razonable la reticencia de los comentaristas de mercado a vincular la mal pretendida cuna de la democracia con el 0,1% que perdió ayer en Dow (cerró en 12.569,87 puntos). Sin embargo no todo estuvo perdido en el frente soberano, y dejando de lado la dura advertencia que hiciera el lunes la calificadora Standard & Poor´s por la solución griega, muchos analistas se volcaron sobre la baja en la calificación que hiciera esa misma empresa a la deuda de Portugal para emplearla como justificativo de la baja que tuvieron las blue chips. Sin discutir que los problemas que enfrenta el imperio colonial que más tiempo duro en la historia son de importantes a graves, lo cierto es que hace bastante tiempo la tasa de los Swaps de Seguro contra Default (CDS) sobre la deuda de Portugal está en niveles correspondientes a una calificación CCC o menos (con una chance implícita de default a no más de 5 años del 49%). Esto explica la casi nula variación de los bonos portugueses y por qué confiamos en que no falta mucho para que las otras calificadoras sigan los pasos de S&P. El aporte más relevante de las calificadoras que tuvimos ayer fue el de la agencia Moody´s revelando que la deuda pública de China no es el 20% del PBI que dicen sus autoridades sino algo más cercano al 36% del PBI, habiendo crecido significativamente del 28% del PBI en 2008 (la de EE.UU. pasó del 56,8% del PBI al 78,7% del PBI). El tema es demasiado serio para que el mercado estuviese dispuesto a considerarlo de manera explícita, así que directamente se prefirió ignorarlo de la boca para afuera, buscando la cobertura en el oro, que fue la estrella del día trepando el 2,17%. El volumen menor que el típico para una semana corta.
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