Las “chivas” corren el riesgo de desaparecer

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Las "chivas", coloridos y festivos autobuses que recorren las calles colombianas repletos de turistas, están en riesgo de desaparecer si prospera la modificación de un decreto que reglamenta su uso y que fue presentada por el Ministerio de Transporte de ese país.

El director ejecutivo de la Asociación de Propietarios de "Chivas" Turísticas de Cartagena de Indias, Juan Carlos Pérez, dijo que el gremio no entiende cuál podría ser la causa para impedir su uso.

Estos viejos autobuses con techo y sin ventanas circulan llenos de gente por las ciudades de Cartagena, Bogotá, Cali y Medellín, y los pasajeros amenizan el recorrido por los principales puntos turísticos con música popular y, en ocasiones, alguna botella de ron y aguardiente.

Sus carrocerías de metal y madera han inspirado a artistas populares que las utilizan como lienzos, y registran los más bellos paisajes nacionales, retratan a los líderes políticos, deportivos y artísticos y reproducen parte de la literatura colombiana.

Antecedentes

Aunque hay poca documentación sobre este vehículo, se sabe que la primera "chiva" nació en 1913 en la región de Antioquía, de la que Medellín es capital, y que este sistema fue por años el único medio de transporte de personas y mercancías entre los recónditos pueblos empotrados en las montañas colombianas.

Después de llevar enormes bultos de papa, banana y hasta gallinas vivas, algunas "chivas" fueron fagocitadas por la industria turística y recibieron el apellido de "rumberas"; otras traspasaron las fronteras como icono de Colombia y quedan decenas en el suroeste del país como único medio de transporte para comunidades indígenas.

Pero el Gobierno parece desconocer todo este bagaje histórico y cultural. "El servicio público de transporte terrestre en esta modalidad será prestado en automóviles, camperos, camionetas microbuses, busetas y buses y no se podrá realizar en vehículos escalera (chivas)", reza el comunicado del Ministerio de Transporte. Y continúa al señalar que "las empresas de Servicios Especiales de Transporte Público Terrestre Automotor de Pasajeros no podrán vincular a su parque automotor bajo ninguna forma contractual vehículos provenientes de otra modalidad de servicio". El Ministerio de Comercio, Industria y Turismo se ofreció para mediar entre sus colegas de Transporte y los operadores turísticos, que reivindican las "chivas" o "buses escalera" como elementos que forman parte del patrimonio cultural del país.

Los propietarios de "chivas" turísticas de Cartagena reiteraron que la intención de prohibirlas "es algo que realmente ha caído muy mal porque es un servicio de muchísima tradición con una cantidad de situaciones alrededor, a nivel de empleos y de familias". Sólo en Cartagena hay 21 "chivas" de 13 dueños que generan alrededor de 60 empleos directos y no menos de 2.000 indirectos entre músicos y vendedores ambulantes, entre otros.

Si bien el daño llegaría a todas las ciudades que usan las "chivas" como una atracción turística, en Cartagena el daño sería mayor al tratarse de la ciudad que más depende de esta industria, en una sociedad en la que el 60% de la población vive bajo el umbral de la pobreza y las fuentes de empleo formal son muy escasas.





Cifras que preocupan:



Sólo en Cartagena hay 21 chivas que generan alrededor de 60 empleos directos y no menos de 2.000 indirectos entre músicos y vendedores ambulantes, además de otros. Preocupa, más teniendo en cuenta que en esa ciudad el 60% de la población vive bajo el umbral de la pobreza y las fuentes de empleo formal son escasas.

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