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Las monarquías, insensibles a la crisis
La reina apaga la luz. El pasado miércoles, el diario The Times adelantaba que la reina de Inglaterra pondrá en práctica un plan de recorte de gastos que permitirá ahorrar dinero -la cantidad aún no está cuantificada- al erario público. La Casa Real británica se propone reducir hasta un 7% el consumo de luz de su inmenso parque inmobiliario. También intentará recortar el presupuesto por otras vías. Aun así, la Oficina Nacional de Auditoría y el Comité Nacional de Cuentas Públicas instan a la casa real a seguir arañando números al presupuesto. La decisión de reducir los gastos sorprendió a la opinión pública del Reino Unido. Y es que hace menos de cinco meses que la reina sembró la polémica, al reclamar 40 millones de euros para mantenimiento del Palacio de Buckingham, el castillo de Windsor y otras residencias reales. No sólo eso: también exigieron casi 1,3 millón de euros más para hacer frente al encarecimiento generalizado de los precios. El Tesoro Público zanjó rápidamente el asunto, denegando la petición.
La Casa del Rey dispondrá en 2009 de casi 8,9 millones de euros para sus gastos, un 2,7% más que en 2008. Aunque no es la única partida que figura en los presupuestos generales del Estado, el monarca «distribuye libremente» esa cantidad destinada al «sostenimiento de su familia y Casa». Tanto el monarca como su familia tributan a Hacienda tanto por sus ingresos propios como por las asignaciones distribuidas cada año. La monarquía española no es de las que más cuestan a sus ciudadanos. Sin embargo tampoco rinde cuentas ante los organismos que se encargan de fiscalizar las cuentas públicas.
¿Iguales? Sí, pero...Con apenas disimulado orgullo, la Casa Real sueca recuerda en su informe anual que sus miembros, con Carlos XVI Gustavo -así lo escriben allí- y la ex azafata Silvia a la cabeza, pagan impuestos igual que cualquier otro ciudadano. Este carácter de sujetos fiscales, sin embargo, se limita a sus ingresos privados. No afecta a las asignaciones concedidas por el Parlamento, que en 2008 fueron de unos 5,29 millones de euros, además de 5,08 millones para el mantenimiento de palacios y demás propiedades.
Ni IVA, ni multas. Tan igualitaria en tantos otros aspectos, la sociedad danesa sigue privilegiando a su Familia Real bastante más que sus vecinos nórdicos. Aparte de las asignaciones anuales, que en 2008 sumaron 10,52 millones de euros, Margarita II y compañía no pagan impuestos sobre los beneficios que les puedan reportar sus numerosos negocios privados.
Los nórdicos más ricos. Quizá debido a la riqueza petrolífera en que nada Noruega, su Casa Real es la que recibe las asignaciones más altas entre el trío escandinavo: 18,17 millones de euros en 2008. Eso sí, Harald V y los suyos pagan impuestos sobre sus ingresos privados. Marta Luisa es la principal contribuyente.
MÓNACO
Los ricos también lloran. Incluso en el opulento principado de Mónaco. La prueba está en que el soberano monegasco, Alberto, ha suspendido el proyecto de prolongación urbanístico que pretendía sustraerle o robarle al mar una decena de hectáreas. El príncipe invoca la crisis planetaria y la incertidumbre financiera para detener las obras. Iba a costarle a las cuentas de Principado unos 8.000 millones de euros.
LIECHTENSTEIN
Negocios en la «picota». La Familia Real del Principado de Liechtenstein se sufraga sus propios gastos. No es de extrañar, ya que goza de una de las mayores fortunas del mundo -más de 3.000 millones de euros- y gestiona sus negocios a través de Liechtenstein Global Trust, en la picota este año al descubrirse una lista de miles de evasores de impuestos europeos que habían transferido allí su dinero. Según la oposición, «es el único país de Europa que ha votdo volver a la Edad Media»: el jefe del Estado puede de facto derribar el Gobierno, disolver el Parlamento, nombrar jueces y vetar leyes.
BÉLGICA
Aumento en mitad de la crisis. La economía de la Casa Real belga está, en estos momentos, en el ojo del huracán, después de que se haya sabido que su asignación para 2009 aumentará un 6% respecto al presente año (el doble de lo que lo harán los salarios de los trabajadores). Tras esta suba, muy criticada por producirse en mitad de la crisis, el presupuesto de la familia de Alberto II alcanzará los 13,85 millones de euros.
HOLANDA
Auditoría pública. Las cuentas de la Familia Real holandesa también han sido noticia en los últimos meses. Según una investigación parlamentaria, los Orange sobrepasaron en 2008 los 114 millones que tenían asignados.


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