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Las películas de Warhol en el Moma PS1 de Nueva York
De entre la variada obra de Andy Warhol, la muestra «Imágenes de movimiento» se centra en las películas que realizó y también incluye portadas para discos de amigos como Los Rolling Stones, entre otras expresiones de su arte.
Uno de los aportes más populares de Warhol fue su declaración sobre los «15 minutos de fama» que cualquier persona puede conseguir. Esta frase en cierta manera vaticinó el actual poder de los medios de comunicación y el apogeo de la prensa amarilla y de los reality shows. Fue un personaje polémico durante su vida -algunos críticos calificaban sus obras como pretenciosas o bromas pesadas -y desde su muerte en 1987 es objeto de numerosas exposiciones retrospectivas, libros y documentales.
Warhol recurrió a una gran variedad de medios de expresión artística: pintura, dibujo, fotografía, grabado, escultura y cine, y fue un cineasta experimental bastante prolífico, si consideramos que entre 1963 y 1968 produjo más de sesenta películas. En una de las más conocidas, «Sleep», John Giorno dormía durante seis horas. El mediometraje «Blowjob» (35 minutos) muestra un plano de DeVeren Bookwalter (supuestamente creado por el cineasta Williard Maas). En «Empire», una película de ocho horas de duración, la cámara muestra una vista del Empire State Building al amanecer.
A mediados de los sesenta, Warhol «adoptó» a una banda llamada «The Velvet Underground», y les convirtió en un elemento crucial de la exposición de arte multimedia que organizaba, la Exploding Plastic Inevitable. Warhol convirtió a Paul Morrissey en el agente de la banda, y les presentó a Nico, quien se convertiría en miembro de la banda a petición de Warhol.
En 1966 produjo su primer disco, titulado «The Velvet Underground and Nico», y realizó la decoración del disco. En realidad, la producción de Warhol se limitó a pagar por el estudio de grabación. Tras la publicación de este álbum, Warhol y el líder de la banda, Lou Reed, empezaron a disentir sobre la dirección que la banda debería tomar. Esta tensión pudo haber causado el final de su buena relación artística. Warhol había diseñado numerosas portadas de discos, desde la primera que hizo, una fotografía para el primer disco de John Wallowitch (titulado «This Is John Wallowitch», 1964). También diseñó las portadas del «Sticky Fingers» de los Rolling Stones en 1971, y del «Love You Live» (1977). En 1975 le encargaron hacer varios retratos de la cara visible de la banda, el músico Mick Jagger. Para John Cale diseñó la portada de «Honi Soit» (1981) y para Diana Ross las ilustraciones que aparecían en la cubierta de «Silk Electric». El póstumo «Menlove Ave.» (1986) de Lennon también fue diseñado por Warhol.
El videoclip, formato que surgiría en los 70, también entraba en sus inquietudes creativas. La productora de video de Warhol produjo, entre otros, el clip del sencillo «Misfit», para los Curiosity Killed The Cat, y el clip del sencillo «Hello Again» de The Cars (en el que figuraba como barman).
La relación de Warhol con la música no fue de índole estrictamente profesional. Su influencia sobre la llamada New Wave -como la banda Devo- y sobre la formación de artistas jóvenes, como David Bowie es sobradamente conocida. Bowie incluía una canción llamada «Andy Warhol» en su Hunky Dory (1971), y Lou Reed compuso una canción llamada «Andy Chest», que trataba sobre el atentado sufrido en 1968 a manos de Valerie Solanas. Esta canción fue grabada entonces con la Velvet, pero la versión no fue publicada hasta que salió el álbum VU en 1985. En 1972 grabó una versión diferente para su disco Transformer, producida por Bowie y Mick Ronson.
Para ponerlo en términos teóricos, Warhol explora lo que podriamos denominar como «arte virtual», utilizando otro tipo de herramientas para expresar su arte como la música, el videoarte, e incluso las primeras computadoras que dada la época de principios de los 70 eran muy rudimentarias.
El se convierte en un emprendedor artístico denominando su atelier en Manhattan «The Factory», donde paraban y se expresaban todas las celebridades artísticas de la época.
Con la aparición de lo virtual, los vínculos entre «lugar» y «lenguaje» se enriquecen con figuras nuevas. Los lugares virtuales hacen el lenguaje más real, y ello se traduce en formas artísticas, en un arte nuevo y diferente, que llamamos «arte virtual, o, mejor, «arte de lo virtual», porque todo arte ha sido y es virtual, desde las pinturas rupestres de hace 20.000 años hasta las serigrafías de Andy Warhol y las instalaciones de Ilya Kabakov. Por eso, el interés de estas obras reside en la tensión e incluso la contradicción entre los diversos niveles de realidad y virtualidad que coexisten en una misma representación, en un mismo mundo. El resultado de las experiencias de aquellos artistas que operan con la imagen digital es, a menudo, un interrogante sobre la naturaleza misma de la representación visual. Lo virtual no sólo modifica las representaciones de la vida sino que transfiguran las mismas formas de la vida.


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