Dos de los jóvenes que murieron en la fiesta electrónica "Time Warp" fallecieron a raíz de un "edema pulmonar y paro cardiorrespiratorio", según revelaron primeras autopsias. Las víctimas fatales fueron identificadas ayer como Nicolás Becerra, Francisco Bertotti, Bruno Boni, Martín Nazano y Andrés Valdez, todos entre 21 y 26 años. Valdez, de 23 años, era oriundo de la ciudad de Paraná. También se conoció que Bertotti, de 23 años, era de la localidad de Pilar. En tanto, otros cinco jóvenes permanecían internados en terapia intensiva, en estado delicado, tres de ellos en el Hospital Fernández y uno en el Hospital Rivadavia y un quinto en el hospital Argerich. Ayer la causa quedó en manos del juez Sebastián Casanello.
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