Lavagna fue ayer uno de los expositores en la conferencia de la UIA. Habló de los desvíos del modelo.
La reapertura del canje de la deuda es una «fuga hacia adelante para llegar a 2011», afirmó ayer el ex ministro de Economía Roberto Lavagna. En ese sentido, intentó diferenciarlo del canje que instrumentó en 2005 al señalar que «en ese momento teníamos un programa de desendeudamiento», dijo luego de exponer en la 15ª Conferencia de la UIA.
Frente a más de 600 industriales, Lavagna se mostró disconforme con la decisión legislativa de votar la suspensión de la «ley cerrojo», que permite la reapertura del canje. «Lamento que el Congreso suspendió esta norma sin saber el programa de endeudamiento que tiene el Gobierno», dijo. Advirtió que «en este momento hay mucha liquidez, lo que es peligroso porque es más fácil relativamente endeudarse que en otros momentos».
Un Lavagna relajado, y en su cambiante rol -ahora de opositor-, buscó marcar los caminos que hicieron que se «desviara el modelo» que se había implementado cuando era ministro. «Hay dos pilares que fueron claramente afectados: el consumo y la competitividad», indicó mientras lo escuchaban el titular de la UIA, Héctor Méndez; el presidente de esta conferencia de este grupo industrial, Adrián Kaufmann Brea; Luis Betnaza y Guillermo Noriega, de Techint.
Antes, Lavagna había compartido el almuerzo con el titular de Techint, Paolo Rocca; el presidente de Arcor, Luis Pagani, y José Ignacio de Mendiguren.
A continuación, sus principales declaraciones.
Se perdió el círculo virtuoso de consumo y producción que caracterizó a los primeros años del gobierno de Néstor Kirchner.
La inflación afectó al consumo por la pérdida del poder adquisitivo y la competitividad se perdió por el manejo errático del tipo de cambio, que en términos reales tendió a retrasarse.
Es absurda la negativa del Gobierno a permitir la revisión del FMI bajo los términos del Artículo IV de la carta del organismo. Nosotros no sólo la permitimos, sino también dejamos que publicaran los resultados de manera inmediata.
Si la Argentina creaba el fondo anticíclico en 2004 se hubieran logrado acumular u$s 17.000 millones. Como no lo hizo, tuvo que recurrir a los fondos de las ex AFJP. Chile desde que lo creó acumuló u$s 22.000 millones.
Este año va a terminar con déficit fiscal. La única manera genuina de lograr superávit es poner en marcha la economía.
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