- ámbito
- Edición Impresa
Le queda la última bala
La cara y los gestos de los jugadores de Independiente son elocuentes. El Rojo perdió una oportunidad dorada y ahora debe desempatar el miércoles ante Huracán.
Patronato no fue como partenaire a Avellaneda, sino que planteó un partido de igual a igual y jugó con los nervios de Independiente, que ante su público veía cómo iban pasando los minutos y el gol del triunfo no se lograba.
El técnico de Independiente explicó con claridad lo que sucedió en Avellaneda: "Es una lástima lo que pasó. Teníamos mucha ilusión pero no hicimos un buen partido. Estuvimos apurados e imprecisos...". Y agregó: "Ahora hay que levantarse anímicamente rápido, porque todavía tenemos muchas posibilidades de ascender".
Independiente tuvo muchos creadores, pero nada de creación. Tanto Daniel Montenegro como Federico Insúa y Matías Pisano estuvieron imprecisos y obnubilados, por lo que el mejor jugador de los Rojos (después del arquero) fue Federico Mancuello con su generoso despliegue. Sebastián Penco buscó abrir espacios para sus compañeros, pero estos desaprovecharon las pocas situaciones que generaron.
En frente, Patronato, con un gran trabajo en la mitad de la cancha del uruguayo Roberto Brum y la movilidad de Leonardo Acosta en ataque. Los entrerrianos golpearon de contraataque y casi se quedan con la victoria, lo que hubiera dejado a Independiente sin chance. El Rojo venía de un clima exitista pero los nervios lo traicionaron. Ahora tiene una última oportunidad.


Dejá tu comentario