24 de agosto 2015 - 00:38

Ley para acciones de ANSES: el debate es por los dos tercios

• YA HAY DIFERENCIAS SOBRE REQUISITO DE LOS DOS TERCIOS PARA BLOQUEAR VENTAS EN EL FUTURO.
• ARRANCA LA COMISIÓN.

Miguel Pichetto
Miguel Pichetto
El Senado espera casi con curiosidad el proyecto de ley que anunció Cristina de Kirchner para crear un organismo que se encargue del control de las acciones de empresas en poder

del Estado, casi la totalidad recibidas con la estatización de las AFJP. El proyecto ingresará hoy a esa Cámara y enseguida pasará a comisiones. Mañana, un plenario de Presupuesto y Hacienda y Trabajo y Previsión Social lo analizará y en breve habrá dictamen.

El proyecto fue explicado por Cristina de Kirchner y sobre las líneas generales no existen mayores dudas en el Congreso. El origen de la curiosidad es otro: nadie conoce aún cuál será la fórmula jurídica que introducirá el Gobierno para bloquear, como anunció la Presidente, que en el futuro el Congreso disponga la venta de esas acciones, salvo que logre sumar en los recintos una mayoría calificada de dos tercios de los miembros para aprobar la transferencia. Es decir, lo que se conoce como la ley para prohibir la venta de acciones en poder de la ANSES. Ese detalle legal sobre las mayorías no es un tema menor.

Con el anuncio Cristina de Kirchner claramente se está condicionando al futuro Gobierno a mantener en cartera del Estado participaciones accionarias que incluyen desde bancos (como Macro, BBVA, Hipotecario o Galicia), empresas de servicios públicos privatizados (Edenor, Metrogas, TGN), siderúrgicas (Siderar, Aluar), alimentos (Molinos, Quickfood) o empresas como Consultatio (Nordelta). En cada una de ellas el Estado coloca, además, directores en la cantidad proporcional que habilitan las acciones. Ésa fue la decisión y ahora vendrá el debate técnico.

Si el Gobierno logra blindar la venta de esas acciones con una cláusula que obligue en el futuro a lograr los dos tercios de los votos para venderlas, estará garantizando, tomando en cuenta que será casi imposible en los próximos dos años que algún partido sume esa mayoría absoluta al menos en Diputados, que esas tenencias no se vendan, eso está claro.

El problema es que esa cláusula pase el filtro constitucional. Sobre el tema hay, hasta ahora, varias posiciones de resistencia en discusión, incluso dentro del bloque de Miguel Pichetto:

•En primer lugar, se sostiene en el Senado que la ley de blindaje a las acciones en poder de la ANSES que exija en el futuro los dos tercios de los votos para su venta deberá ser aprobada ahora con una mayoría similar. Es decir, con los dos tercios de los miembros presentes en cada recinto. El principio que se esgrime tiene su lógica: no se puede exigir a un futuro Congreso un consenso que ahora no pueda lograr. Es, de hecho, el principio constitucional que rige ese tipo de sanciones. La ley, en ese sentido, podría quedar en el futuro a merced de una declaración de inconstitucionalidad en el caso en que no se sancione ahora con la mayoría calificada.

• Una segunda biblioteca es más estricta aún, pero abre una mayor discusión. En materia constitucional, se argumenta que las mayorías calificadas exigidas para la votación de leyes son sólo las que están contempladas en la Constitución nacional cuando, por ejemplo, en el capítulo sobre la sanción de las leyes establece los casos en que se exige una mayoría calificada. No son los únicos, pero es cierto que la exigencia está muy restringida.

•En el kirchnerismo creen que este último punto no puede ser aceptado: la Constitución, sostienen, no es el único ámbito en el que se definen mayorías exigibles para la sanción de normas.

Reconocen, de todas formas, que para garantizar el bloqueo que pide Cristina de Kirchner hará falta reunir una mayoría calificada ahora.