La decisión del gobernador justicialista Gustavo Bordet -anticipada a este diario- de impulsar la modificación de la ley local de 2007 que prohibe exportar madera desde Entre Ríos para la fabricación de pasta de celulosa disparó previsibles apoyos y críticas.
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"Apoyamos desde el sector ampliamente al gobernador; es algo que le estábamos solicitando y apunta a dejar de impedir el desarrollo de la cadena forestal", sostuvo el presidente de la Asociación Forestal Argentina, Regional Río Uruguay, Alejandro Giúdice
El dirigente recordó que Entre Ríos es la tercera provincia en producción de madera y destacó que "en Uruguay hoy en día está uno de los mercados más importantes de consumo de eucaliptus".
Por su parte, el cónsul uruguayo en Gualeguaychú, Darío Estades, consideró que la iniciativa "marca una firme voluntad política de profundizar la integración económica y social entre ambos pueblos", afirmó.
En cambio, fue cuestionada por ambientalistas de Gualeguaychú, quienes cosecharon la norma como parte de su embestida contra la instalación en la uruguaya Fray Bentos de la pastera de UPM (exBotnia), a la que tildan de contaminante. "Cuando UPM quiera prostituir el mercado de la madera le va a poner un precio más alto de manera tal que no puedan competir los locales del sector y, luego de haber ganado el mercado, vuelve a bajar los precios", disparó el ambientalista Oscar Bargas.
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