7 de agosto 2009 - 00:00

Liberan la exportación de carne (los granos, aún no)

«Hay un canal abierto para poder seguir trabajando» con el campo, prometió ayer Aníbal Fernández al oficializar medidas sobre carne y leche.
«Hay un canal abierto para poder seguir trabajando» con el campo, prometió ayer Aníbal Fernández al oficializar medidas sobre carne y leche.
El Gobierno oficializó ayer las nuevas medidas para el campo, que incluyen la flexibilización de las exportaciones de carne y el pago de más subsidios a tamberos. El jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, encabezó los anuncios y adelantó que la próxima semana se avanzará en la liberación de las ventas de trigo y maíz al exterior.

Las tres medidas son fruto de la última reunión que el Ejecutivo mantuvo con la Mesa de Enlace y, si bien marcan un progreso en la negociación, aún son consideradas insuficientes por la dirigencia rural. Los ruralistas apuestan a la vía parlamentaria para imponer los puntos que más les interesan: bajar retenciones de todos los granos, incluida la soja, y reducir el poder de la Secretaría de Comercio Interior y la Oficina Nacional de Control Comercial Agropecuario (ONCCA).

«Seguramente todo lo que se diga nunca va a alcanzar, es casi una política ésa», se atajó ayer Fernández en la conferencia de prensa que dio junto a la ministra de la Producción, Débora Giorgi, y el titular de la ONCCA, Emilio Eyras. El jefe de Gabinete llegó a reconocer que las medidas «no fueron acordadas» con la Mesa de Enlace, pero subrayó que fueron «pedidos en público y privado a la ministra de la Producción». «Hay un canal abierto para seguir trabajando», concluyó.

Giorgi se encargó de dar los detalles sobre carne, que serán formalizados hoy en el Boletín Oficial: el encaje productivo (mercadería que debe mantenerse en bodega para habilitar la exportación) caerá del 65% al 30%; y se quitará la obligatoriedad de incluir en este stock (que tendrá como destino el mercado interno, en parte a través de los 13 cortes llamados «populares») los siete cortes de mayor calidad (lomo, cuadril, nalga, entre otros), las menudencias y los termoprocesados.

En el caso de la leche, por medio de la Resolución 513/09 publicada ayer se aumentó de $ 0,10 a $ 0,20 por litro el subsidio que reciben hasta 3.000 litros diarios tambos con producciones de hasta 12.000 litros. La medida rige hasta el 31 de diciembre y tendrá un costo de $ 530 millones. Los beneficiarios son más del 95% de los 10 mil tambos argentinos, que recibirán unos $ 90 mil.

El pago se hará directamente en la cuenta bancaria de cada beneficiario. Como el acuerdo no fue suscripto por el grueso de los tamberos, incluidos en la Mesa Nacional de Productores Lecheros, el Gobierno exige la adhesión por medio de un formulario que deberá remitirse a la Secretaría de Comercio Interior, que dirige Guillermo Moreno. Luego la ONCCA realizará el pago.

Las solicitudes para el Registro de Operaciones de Exportación (ROE) de lácteos ya no deberán ingresar por la Secretaría de Comercio Interior, sino que lo harán a través de la ONCCA, y se dará en 5 días. Deberá asegurarse un stock de 25.000 toneladas de leche en polvo entera o descremada para el mercado interno.

El subsidio a tamberos se inició con polémica, tras el anuncio hecho por la presidente, Cristina de Kirchner, un día antes de la reunión de la Mesa de Enlace y el Gobierno. «Hay que transparentar la cadena para evitar que la ganancia se la lleven parte de la industria y el comercio», señaló Guillermo Gianassi, director de lechería de la Federación Agraria. «El Gobierno dice que invierte $ 530 millones, pero nosotros no necesitamos esos recursos de los contribuyentes. Con lo que paga hoy el consumidor podríamos estar cobrando $ 1,25 por litro, si no se favoreciera a grupos concentrados», agregó el dirigente.

Los tamberos también piden reintegros a la exportación y créditos blandos, mientras se mantienen en «alerta y movilización» e insisten en que volverían a activar protestas. Aguardan además gestiones de gobiernos provinciales, que se reunirán dentro de dos semanas en La Plata.