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Libia sigue sacudiendo a los mercados: el oro, el refugio
La caída del Dow Jones, perjudicado al igual que los índices europeos por la crisis de Libia, causó nerviosismo en los operadores de Wall Street.
La Bolsa neoyorquina mantuvo durante la mayor parte de la jornada los números rojos con los que ya había acabado el día anterior, marcada por la delicada situación libia. En el descenso con el que cerró el Dow Jones influyó además la caída del 9,62% de la tecnológica Hewlett-Packard, castigada por los resultados presentados al cierre del martes. El grupo informático decepcionó a Wall Street al revelar que ganó u$s 2.605 millones durante su primer trimestre fiscal (noviembre-enero), lo que equivale a u$s 1,17 por acción y es un 15,7% superior a lo ganado un año antes.
En ese índice también acabaron en números rojos la tecnológica Intel (-3,03%), el conglomerado GE (-2,16%), la cadena de tiendas para mejoras del hogar Home Depot (-2,07%) y el fabricante de maquinaria pesada Caterpillar (-1,95%), entre muchas otras. Las únicas que salvaron al Dow de una caída mayor fueron las dos mayores petroleras estadounidenses, Chevron y Exxon, con ascensos del 1,94% y del 1,9%, respectivamente.
Por su parte, las Bolsas europeas se hicieron eco de la tendencia mundial al cerrar a la baja por tercer día consecutivo, influidas por los crecientes temores a que el encarecimiento del crudo -avivado por la crisis en Libia- pueda erosionar el crecimiento económico mundial. El índice FTSEurofirst 300 de las principales Bolsas del Viejo Continente culminó con una caída del 1,1%, hasta los 1.152,04 puntos, su cierre más bajo en más de tres semanas.
El indicador ya perdió un 2,9% en sólo tres días. A modo de comparación, el FTSEurofirst 300 perdió un 2,1% en las dos semanas entre el inicio de las protestas en El Cairo y la salida del presidente Hosni Mubarak. La profunda crisis en Libia llevó los futuros del Brent a más de u$s 110 por barril, intensificando los temores a que un aumento de la violencia en uno de los principales productores de petróleo pueda llevar a persistentes precios altos de la energía a costa del crecimiento mundial.
En otros mercados, el oro se disparó de nuevo hasta los u$s 1.414 la onza, su nivel más alto en siete semanas, en lo que el dólar se debilitó frente al euro (que se cambiaba por u$s 1,3747) y la rentabilidad de la deuda pública estadounidense a diez años subía al 3,48%.
Agencias EFE y Reuters


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