3 de junio 2013 - 00:00

Llevan hoy a una corte marcial al soldado de la filtración de WikiLeaks

El proceso contra Bradley Manning, de 25 años, se extenderá hasta agosto e involucrará a cientos de testigos, muchos de los cuales declararán a puerta cerrada por la sensibilidad de la información.
El proceso contra Bradley Manning, de 25 años, se extenderá hasta agosto e involucrará a cientos de testigos, muchos de los cuales declararán a puerta cerrada por la sensibilidad de la información.
Fort Meade, Maryland - Más de tres años después de haber sido arrestado por una filtración masiva de documentos clasificados del Gobierno de Estados Unidos, considerada una grave amenaza a la seguridad nacional, el soldado Bradley Manning enfrenta a partir de hoy un histórico juicio ante una corte marcial en medio de una fuerte polémica por su carácter secreto.

Manning, un exanalista de inteligencia de 25 años, se declaró culpable de diversos cargos en febrero, pero enfrenta aún 21 acusaciones, la más grave de todas la de asistencia al enemigo. El militar ha admitido haber filtrado cientos de miles de archivos secretos al sitio de internet WikiLeaks.

El acusado está en prisión desde julio de 2010. El juicio se celebrará en la base de Fort Meade, Maryland.

En una audiencia preliminar celebrada el 21 de mayo, la Fiscalía anunció que retiraba un cargo contra Manning, pero que seguirá adelante con el resto. La decisión reduce en ocho años su posible pena de cárcel, pero incluso en ese caso podría caberle una condena de más de 150 años.

Se estima que el juicio durará hasta el 23 de agosto y podría involucrar a cientos de testigos, entre ellos 24 que hablarán a puertas cerradas, según la decisión de la jueza, la coronel Denise Lind.

Estos 24 testigos incluyen a numerosos embajadores y oficiales del Ejército que poseen información clasificada, según Lind. Por ello decidió que no se conozcan sus declaraciones, para evitar la "propagación" de nuevos secretos gubernamentales y para proteger los intereses de seguridad nacional. Habrá una transcripción de sus testimonios, pero será publicada solamente después de la censura militar de información sensible.

Los grupos de derechos civiles presentaron peticiones para tener un mayor acceso a los registros del tribunal, pero no tuvieron éxito.

Uno de los testigos llamados a comparecer en secreto es un miembro del equipo de "navy seals" que participó en la operación para matar a Osama bin Laden en Pakistán en mayo de 2011. La fiscalía lo identificó como un "operador" del Departamento de Defensa y dijo que podría comparecer ligeramente disfrazado y bajo seudónimo. El objetivo de su comparecencia es brindar pruebas de que Bin Laden, el fundador de la red terrorista Al Qaeda, vio los documentos secretos colgados en WikiLeaks.

Las supuestas pruebas relacionadas con Bin Laden fueron recogida durante la operación de 2011 contra la casa en la que aquél se hallaba oculto en Pakistán. El material incautado incluye una carta del saudita en la que pide a un miembro de su red que reúna el material del Departamento de Defensa colgado en WikiLeaks.

Objetivo

Los fiscales tendrán que probar más allá de toda duda razonable que Manning creía que la información que filtró -despachos diplomáticos, archivos de los detenidos en Guantánamo, y registros de incidentes militares en Irak y Afganistán- podían ser usados en contra de Estados Unidos o resultar ventajosos para cualquier otra nación o enemigo.


Manning, por su parte, afirmó que entregó los documentos a WikiLeaks para hacer públicos los abusos que consideraba cometían los militares en Irak y Afganistán. Añadió que meditó con cuidado sobre la información que proporcionaba para asegurarse de que no pudiera causar daño.

"Creía que la publicación (de los documentos) podría provocar un debate público sobre nuestras Fuerzas Armadas y nuestra política exterior en general", reconoció el soldado frente a la jueza.

Quienes apoyan a Manning han estado muy activos ante el inicio de la corte marcial y reunieron el sábado a un millar de personas frente a la base militar.

Ese sector apoya a Manning por haber dado a conocer el verdadero número de muertes civiles en Irak y Afganistán, los casos de tortura practicada por Estados Unidos en Irak y la influencia de ciertas empresas sobre la política exterior norteamericana en el mundo.

También denuncian que Manning estuvo nueve meses encerrado en completo aislamiento en una celda sin ventanas al inicio de su confinamiento, en violación de las leyes internacionales. Durante ese tiempo, solamente podía salir al exterior una vez al día durante un breve lapso.

La defensa de Manning denunció, asimismo, la lentitud con la que se está llevando la causa, así como el secretismo que ha envuelto las vistas preliminares y la cobertura de los medios de comunicación.

Agencias DPA, AFP y Reuters,

y Ámbito Financiero

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