2 de julio 2015 - 00:00

Lo que se dice en las fábricas

•Gran cantidad de empresarios en el discurso de Axel Kicillof en el Consejo Interamericano de Comercio y Producción en el Alvear (ver pág. 2). Hubo una charla reservada con el ministro de Economía en la que abundaron datos. Lo primero es que Cristina de Kirchner se presentará en la Bolsa de Comercio en su despedida de gestión ante los agentes de Bolsa. Será el 30 de julio, en el aniversario de la entidad que preside Adelmo Gabbi. Al ministro ayer se lo vio muy locuaz y sorprendido por el número de empresarios que requirió asistir al CICyP. Hizo confeccionar a su equipo, encabezado por Emanuel Alvarez Agis, más de 100 slides de un powerpoint, del cual sólo utilizó cinco. "Sé que la mayoría de ustedes no es kirchnerista...", arrancó con sinceridad, para luego barrer con la ortodoxia, el FMI, el PRO, y los fondos buitre, entre otros.

•"Wait and see...": así habló un representante de una multinacional, que participó en un encuentro privado con allegados a Daniel Scioli para hablar, sin intermediarios, sobre cómo avizoran el proceso electoral y la eventual llegada sciolista al poder. Luego de chequear y rechequear que la conversación sería absolutamente privada, las partes fueron sinceras. El fuego lo abrió el sciolista, que llevó un mensaje en sintonía con el discurso habitual del precandidato: "Seremos fanáticos en apoyar la inversión y proteger a las industrias de cualquier tipo que apuesten por Argentina... No es un mensaje vacío o de campaña cuando Scioli habla de producción, fomento del empleo y crecimiento de la economía", insistió, vehemente, el enviado. "Le creemos, el problema es que es en nuestras casas centrales donde son escépticos...", fue la contestación. "Hasta que no haya definiciones clave, será difícil que aumenten las inversiones. "¿Qué definiciones?" planteó el bonaerense. Vino luego una larga enumeración de la visión de la economía desde el exterior. El principal interrogante fue sobre cuál era la visión sobre la prohibición de habilitar el giro de las ganancias en divisas a las casas centrales. Se le recordó al sciolista que esta situación ya tiene más de tres años y que desde la mayoría de las casas centrales hasta que no se defina qué sucederá al respecto, es una utopía hablar de fuertes inversiones. Se le mencionó que, hoy por hoy, sólo se invierte en mantener la estructura y capacidad productivas y que algunas empresas ya están hablando en términos como "seguimos porque es más caro desmantelar todo que quedarse". Se habló además de las dudas sobre la consistencia de las variables fiscales y cambiarias, y de las insistentes preguntas del exterior sobre si continuarán o no los cuatro tipo de dólar.

• El enviado del sciolismo fue también claro. Habló de la necesidad de solidificar las reservas y se juró y perjuró que no hay en el equipo de Axel Kicillof cuestiones ideológicas que impidan el acceso de las empresas productivas e industriales a los dólares, sino la necesidad de cerrar el ciclo de Cristina de Kirchner en paz cambiaria. Nuevamente el hombre de Scioli preguntó sobre la visión de las empresas hasta las elecciones y se contestó, también con sinceridad, que no hay nada contra Scioli, que se confía en su próxima y eventual gestión, pero que desde el exterior la respuesta era, otra vez, "wait and see".