6 de febrero 2009 - 00:00

LO QUE SE DICE EN LAS MESAS

«Los republicanos quieren bajar los impuestos... pero, los demócratas directamente no los pagan». El chiste circuló profusamente en las mesas de operaciones de Nueva York en los últimos días. Una suerte de venganza de los operadores hacia Barack Obama, que definió como una de sus primeras medidas ponerle un tope a las remuneraciones de los banqueros pertenecientes a instituciones que recibieron ayuda del Tesoro. El flamante presidente tuvo que prescindir de varios colaboradores por irregularidades en la declaración impositiva.
Mientras tanto, sigue muy alto el nivel de incertidumbre ante los flojos datos que surgen de la economía norteamericana. El consenso del mercado es que el plan de estímulo que promueve el nuevo Gobierno podría tener un efecto inmediato (y de corto plazo) en el segundo trimestre, pero que la recuperación real recién arrancaría en algún momento del primer semestre de 2010.
Los títulos públicos aflojaron luego del rally que tuvieron durante enero, con subas que llegaron en algunos casos a más del 30%. En el mercado local son cautelosos ante la baja de la recaudación y el continuo dibujo de la inflación por parte del INDEC. Pero hay una luz de esperanza, que daría lugar a otro período de fuertes subas. La única chance de que suceda esto
-aseguran en la Citi porteña- es en el caso de que el Gobierno concrete la reestructuración de la deuda con los holdouts. En Casa Rosada juran que la operación «está mucho más avanzada de lo que todos creen».
El dólar se mantuvo en
$ 3,51 ante la fuerte acción que desarrolló en los últimos días el Banco Central. No fueron sólo los algo más de u$s 100 millones que vendió el miércoles. Hubo llamados desde la mesa de operaciones de la institución a los principales bancos que actúan en comercio exterior con una consigna: «O le dicen ustedes a las empresas que aflojen con las compras o se lo decimos nosotros». El pedido concreto es que estiren todo lo posible la compra de divisas, aun para los casos de pagos de operaciones de comercio exterior o pago de deudas, ante la falta de liquidación de los exportadores. Pero el colmo corrió por cuenta del secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno. Llamó a los principales cambistas de Buenos Aires durante la semana y les pidió que no salieran en radios o diarios hablando del dólar. Considerará el funcionario, que siempre recuerda su formación como economista, que si no se habla del dólar... entonces no existe.

El libro de pases del sistema financiero viene flojo como en el fútbol, pero en el verano se produjeron novedades: por ejemplo, Sergio Feldman, ex ejecutivo de BankBoston (luego Standard Bank) fue nombrado como nuevo presidente de Banco Itaú en la Argentina. Y el brasileño Eduardo Centola, ex ejecutivo de Goldman Sachs, se hizo cargo de las operaciones del sudafricano Standard Bank para todo el continente americano.

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