20 de marzo 2009 - 00:00

Lo que se dice en las mesas

- Jornada con gran cantidad de versiones la de ayer con operadores apostando en función de los anuncios. Apenas trascendió que se iban a conocer medidas en Olivos, el dólar en el mercado mayorista cayó 50 centavos ante la posibilidad de que se redujeran las retenciones. Todos rumores. «Una devaluación no puede ser: eso se anuncia siempre los viernes a la noche», señalaba un veterano de las mesas. Lo único claro de esta jornada es que el Gobierno salió a jugar fuerte en la plaza de títulos públicos comprando cupón PBI. Tiene sentido: está a un precio por debajo del pago que se tiene que hacer a fin de año. Y entonces, la banca pública salió a comprar en gran cantidad, a lo que se sumaron el BCRA y algunos avezados operadores aprovechando aquel viejo lema de plaza financiera: «The trend is my friend» (la tendencia es mi amiga).
- Para el tenedor de títulos públicos, ahora lo que suceda después del 28 de junio es comparable con el cruce del Rubicón. Este río que formaba la frontera legal entre Italia y la provincia de la Galia Cisalpina tenía una importancia clave en el derecho romano, porque ningún general podía atravesarlo. Julio César, en el 49 a.C., dio la orden a sus tropas de cruzarlo, pronunciando la célebre frase «alea iacta est». Y el temor es que «la suerte está echada» para los tenedores del Boden 2012, que debe pagar u$s 2.500 millones en agosto. Antes del adelantamiento de las elecciones, ese vencimiento estaba de este lado del Rubicón; ahora está del otro lado.
- El mismo «efecto Rubicón» se ve claramente en los precios del dólar a futuro. En el lenguaje técnico de los operadores, es la «tasa implícita» la que se toma en cuenta, la que surge de los precios del dólar contado y del pactado a fin de mes en cuestión. Así, según un economista que tiene un 50% de experto financiero y un 50% de académico (casualmente también de Racing), la tasa implícita para el dólar a fin de abril y a fin de mayo es del 20%. A fin de junio, ya es del 24% y, a fin de julio, del 31%. Todo dicho. De todas maneras, también allí hay un factor en juego para considerar: la liquidación de los dólares de la cosecha. No es todo Rubicón. Se espera que haya unos 1.500 millones de dólares en abril y en mayo de oferta de divisas adicional por la cosecha. En esto radica también la diferencia de adelantar las elecciones. Al 28 de junio se llega con un mercado cambiario bastante controlado en teoría, a pesar de las constantes compras de los ahorristas en las casas de cambio y sucursales de los bancos. Nuevamente, se estima que el drenaje diario por este concepto es de 100 millones de dólares. Importante. Por ello ubicar a las elecciones en octubre hubiera sido, en materia de ingreso de divisas, más comparable a Siberia.
- Eduardo Levy Yeyati, economista jefe de Barclays para mercados emergentes, planteó un panorama relativamente alentador durante su presentación en el Banco de Córdoba en esa provincia, ayer. Una de las conclusiones que surgieron de su presentación y de la efectuada por Mario Blejer es que el mercado se enfrenta a una burbuja en los precios de los bonos del Tesoro norteamericano, que tuvieron un nuevo impulso tras la decisión de la Reserva Federal de salir a comprar deuda estatal. Se supone que cuando repunte la inflación ante semejante inundación de dólares, el Gobierno deberá subir las tasas de interés y generará una caída del precio de los títulos. Pero esto no pasará durante 2009 y tampoco -como mínimo- en el primer semestre de 2010. «Bernanke hizo la gran Machinea», expresó Levy Yeyati en referencia a la monetización del déficit que en su momento llevó adelante el Gobierno radical y que terminó con el estallido del Plan Primavera. En otras palabras, el Tesoro le colocará deuda directamente a la Fed en vez de salir a buscar financiamiento en el mercado, lo que implica, lisa y llanamente, una extraordinaria emisión monetaria. Cómo se absorberá semejante inundación de divisas es una preocupación, pero no ciertamente durante este año.
- No sólo la acción del Citigroup tuvo una espectacular recuperación durante la semana (aunque ayer terminó un 15% abajo), al igual que lo sucedido con otros papeles del sector financiero. También los bonos de las entidades más comprometidas (como el propio Citi o Bank of America) tuvieron saltos que llegaron al 15% en la semana. Básicamente, crecieron las chances de que los bonos de estas entidades sean honrados sin inconvenientes, si es necesario, con fondos del Gobierno norteamericano. Pero es todo tan volátil que esta sensación podría cambiar casi de la noche a la mañana.