Ya no reina tanto la alegría en los mercados especialmente tras el desplome del 2% en el Índice Dow Jones. Quedó la sensación de que las Bolsas y bonos en el mundo fueron en una Ferrari, cuando las economías de los países desarrollados se mueven en un camión lechero. En la Argentina puntualmente todos miran a Estambul, sede de la asamblea anual conjunta del BID y del Banco Mundial. ¿El ministro realmente estará avanzando con bonistas y Club de París, o sus promesas son como las de un vendedor de autos usados? Este fin de semana se develará el misterio; incluso mañana están previstas presentaciones del ministro ante inversores en las que pueden deslizarse novedades.
Trajo miedo ayer la caída de Wall Street, algo que ya se prolonga prácticamente desde mediados de la semana pasada. Los hedge funds y grandes fondos de inversión ya habían decidido salir masivamente del mercado hacia mediados de setiembre para aprovechar las ganancias acumuladas desde marzo. El Dow terminó al borde de los 9.500 puntos y por ahora no puede superar los 10.000. Los datos de la economía norteamericana no juegan a esta altura demasiado a favor: confirman, en realidad, que la recuperación será lenta y se estima que recién en 2011 la economía podría volver a su «tasa natural» de expansión cercana al 3%. Pero no debe descartarse que aparezca una nueva ola compradora -hoy se conocerán más datos sobre el empleo- y especialmente porque las posiciones en efectivo de las carteras (es decir en plazos fijos o bonos del Tesoro norteamericano) superan holgadamente el 70%.
Lo sucedido a lo largo de setiembre puede resultar una muestra de lo que debe esperarse para los mercados en los próximos meses. Mientras que los principales indicadores bursátiles de Wall Street subieron en promedio un 2,5%, las Bolsas latinoamericanas ganaron más del 15% en dólares y algo similar sucedió con las asiáticas. Tiene lógica: se estima que los mercados emergentes duplicarán y en algunos casos triplicarán en 2010 el crecimiento de las Bolsas desarrolladas. «Si tengo que invertir en acciones, prefiero Brasil o India que Estados Unidos o Alemania», razonaba un trader de un banco extranjero. Las acciones del sector financiero fueron las más afectadas ayer en Nueva York, con caídas del 4,5% promedio, pero es cierto que habían tenido un excelente recorrido en los últimos meses.
A esta altura, el índice Merval es uno de los que más gana en lo que va de 2009: acumula una suba del 90% y medida en dólares de casi el 80%. Claro que por tratarse de un índice muy volcado a dos empresas (Tenaris y Petrobras) no representa la evolución del resto de las compañías, que en muchos casos quedó rezagada. Las recomendaciones del panel líder por estas horas apuntan a Telecom, Pampa Energía y los bancos.
Crece el número de compañías que quiere aprovechar las bajas tasas en pesos para salir a financiarse. En la lista de emisores de títulos (ya sea Valores de Corto Plazo u Obligaciones Negociables) se agregó IRSA en las últimas horas y hará lo propio Garbarino, que hasta ahora sólo emitía fideicomisos financieros. Con estas emisiones, las compañías buscan aprovechar la gran liquidez del mercado y suplir al menos parcialmente la imposibilidad de tomar fondos en el exterior ante un riesgo país que continúe elevado a pesar del fuerte ajuste de los últimos meses. Lo envidiable es que hay dinero de sobra en los mercados emergentes tal como quedó reflejado en un reciente informe del JP Morgan en el que se estimaban que habría u$s 165.000 millones en todo 2009 para emisiones de deuda soberanas y corporativas.
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