27 de noviembre 2009 - 00:00

Lo que se dice en las mesas

  • En medio de cócteles de fin de año, los comentarios de operadores giraron sobre el default de Dubai. Fue un verdadero «cisne negro» o «black swan» para el mercado. Así lo hubiera definido el ex operador de opciones devenido en gurú de los mercados, Nassim Taleb, que se hizo famoso por describir este tipo de eventos inesperados y la imposibilidad de los operadores de adelantarse a ellos. No está claro, aún, cual será el verdadero alcance de lo que ha sido la cesación de pagos soberana «más grande desde la que sufrió la Argentina en 2001», según se preocuparon por remarcar las principales agencias de noticias del mundo. Por lo pronto, faltó la referencia por el feriado del Día de Acción de Gracias en los Estados Unidos y hoy la operatoria en Wall Street, reducida, podrá anticiparse la tendencia. 

  • Parece muy difícil, de todas maneras, que lo sucedido complique los planes del Ministerio de Economía de avanzar con el canje de deuda en default. Por lo pronto, los operadores en el resto del mundo (fuera de Nueva York) aprovecharon para relanzar la tan mentada toma de ganancias, que podría profundizarse hoy. La debilidad del dólar sigue siendo uno de los fenómenos más destacados del mercado en el año. Las tasas de interés a niveles mínimos en los Estados Unidos debilitaron a la moneda estadounidense y le dieron impulso a otros activos. La gran mayoría de los analistas coincide con esta descripción, pero la cuestión se pone más compleja a la hora de predecir qué puede suceder en 2010. En ese sentido, los pronósticos consideran que la moneda norteamericana seguirá débil, ya que las tasas de corto plazo se moverán en el rango de 0% a 1% como máximo. Pero no está claro si al euro le queda demasiado recorrido, ya que su fortaleza complica a las economías del Viejo Continente. Por eso, en general la apuesta es que continuará la suba del oro (que ya se acerca a 1.200 dólares la onza) y de las materias primas en general. Es en este tipo de activos donde quedará reflejada con mayor claridad la depreciación del dólar.

  • La gran apreciación de bonos y acciones que se vivió a partir de marzo en el mercado local recuperó las ganas de festejar en la City porteña, donde ya hubo varios eventos. Banco de Valores, por ejemplo, realizó una original fiesta arriba de un barco en la que no faltó nada. Tras la cena, los nostálgicos se deleitaron con un grupo que interpretó canciones de The Beatles. Después de la medianoche el barco zarpó para ofrecer a los invitados una maravillosa postal desde el río de una iluminada Buenos Aires. El Finansur también eligió el río para los festejos, con un evento en el Yacht Club Puerto Madero. Además, se viene una serie de eventos organizados por las grandes bancas privadas internacionales en Punta del Este, aunque sin mayores sorpresas: como sucedió el año pasado, uno de los números puestos será el escritor (y antikirchnerista) Marcos Aguinis. Un buen momento para que empresarios y banqueros hagan terapia grupal desde las costas uruguayas. 


  • Ante el desplome de las tasas de interés, ahora los inversores prefieren emisiones con rendimientos fijos antes que colocaciones atadas a la evolución de Badlar, que ya se ubica al borde del 10% anual. Fue lo que le pasó a Garbarino, que colocó esta semana un valor de corto plazo a tasa variable, pero logró una sobresuscripción de sólo 23%. Pero lo que hoy parece un mal negocio, podría transformarse en uno muy bueno si la tasa comienza a repuntar, lo cual no sería extraño. Entre las compañías que saldrían a emitir en el mercado de pesos aprovechando la liquidez se encuentra Gas Natural Ban, de la mano de Santander Río y HSBC. Buscaría alrededor de $ 80 millones.
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