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Lo que se dice en las mesas
Quien permanece en Punta del Este aún es el economista devenido en operador y que se escuda bajo el seudónimo de «el Talibán». Predijo este boom del mercado hace 60 días. Pero lo importante es lo que recomienda ahora. A nadie le interesa lo que ya pasó. Anticipa que la economía argentina crecerá un 2,5% este año producto de todas las medidas lanzadas tras las elecciones presidenciales. Aun así, aconseja «hincarle el diente» al cupón PBI en pesos que aún tiene un margen de ganancia rápida del 20%. «Siempre que llovió voló», asegura «el Talibán», en relación con el impacto de las precipitaciones sobre la soja y, por ende, en la actividad economómica. Y hablando del campo, se conoció un caso novedoso que está relacionado con la norteamericana Monsanto, que tiene a la Argentina entre sus principales mercados. Es que en relación con cifras de maíz, estiman que puede pasar de los casi 5 millones de hectáreas que se manejan actualmente a 8 millones en el año 2016. Una curiosidad la de esta empresa en su relación con Guillermo Moreno: comenzó a realizar en el país producción de semillas. Así pasó de un desbalance en cuanto a importaciones y exportaciones registrado a principios de 2011 a una proyección de balanza superavitaria en más de 10 millones de dólares para 2012. Paradojas de otro de los temas más comentados del verano: las restricciones a las importaciones de Guillermo Moreno. Pero los pronósticos de crecimiento del 2,5% de suba del PBI en 2012 no alcanzarían para que el cupón pague a sus tenedores en 2013 (lo hace recién a partir de un aumento de la economía del 3,2%). Sin embargo, el INDEC se encargaría de cubrir la diferencia. También «el Talibán» aconseja apostar a los ETF de las empresas «high yield», de altos rendimientos, norteamericanas, y para los más audaces, las acciones de los bancos europeos.
El «club de los $ 1.000 millones». Así podría denominarse al grupo que integran los tres bancos que tuvieron los mayores niveles de rentabilidad en 2011 (tomando en cuenta los que cotizan en Bolsa). Los tres que integran este lote son el Francés (divulgó una ganancia de $ 1.005 millones), Macro (1.176 millones) y ayer se sumó el Galicia, con un fuerte salto en su utilidad hasta los $ 1.106 millones. El precio de las acciones no refleja del todo estos buenos resultados, debido a la prohibición del Central para la distribución de dividendos. Esto explica, en parte, por qué los papeles continúan en promedio un 45% debajo de los máximos que se habían alcanzado en 2010. Si bien la imposibilidad de distribuir dividendos impacta particularmente en las casas matrices de los bancos extranjeros, la medida del Central impacta en otro jugador que no fue muy mencionado en los últimos días: la ANSES. El organismo previsional tiene el 30,97% de Banco Macro y el año pasado había cobrado $ 156 millones por el reparto de utilidades. En el caso del Galicia, el año pasado el reparto de utilidades fue mínimo. Pero si se suman todas las participaciones que la ANSES posee en bancos cotizantes, se puede estimar que este año se perdió de cobrar cash por el reparto de dividendos no menos de $ 400 millones.
La decisión del Gobierno porteño de postergar la emisión del bono Tango (ver pág. 5) se veía venir, ante las dificultades para conseguir una tasa inferior al 10% por un bono en dólares a cinco años. Considerando que el título que cotiza actualmente lo hace a menos del 9% anual y le quedan aún tres años, no resulta descabellado reconocer sólo un punto adicional de tasa por estirar hasta 2017, o sea dos años más. Sin embargo, los bancos colocadores escucharon todo tipo de argumentos por parte de los grandes fondos de inversión para demandar un rendimiento mayor. La más importante pasa por las nuevas restricciones locales para acceder al mercado cambiario y el temor de que en el futuro se impida el giro de dólares a gobiernos provinciales o a empresas para pagar deuda. Ayer era un día ideal para cerrar la transacción, tomando en cuenta la fuerte suba de Wall Street y también de la deuda emergente. «Qué les queda a otras provincias si la Ciudad no consigue una tasa razonable», se preguntaban ayer en el mercado. Por lo pronto, la necesidad de fondos en distintos distritos se vuelve más acuciante y los proveedores comienzan a sentir los efectos: en algunos casos, los pagos se hacen con documentos de hasta un año de plazo.
El «Oso», el ejecutivo de banca privada, una profesión de riesgo ahora, retornó con sus consejos financieros. Dijo en su informe de los jueves lo siguiente: «1) los bonos emergentes siguen muy demandados; 2) en este contexto y si bien ya han subido bastante los bonos de Venezuela y de PDVSA, siguen siendo una de las mejores alternativas con rendimientos del 13%; el petróleo que está arriba de 100 puede ir a 130 si el conflicto con Irán se acrecienta; en octubre hay elecciones en Venezuela y el candidato de la oposición, Capriles, está con posibilidades de ganarle a Chávez; el nivel de deuda bolivariana sobre el PBI sigue siendo inferior al 50%; todo es positivo para los papeles venezolanos; 3) por último, sigo pensando que éste es un mercado para entrar y salir, y en los momentos de pánico buscar oportunidades, y cuando la euforia nos invade tener la cabeza fría y tomar ganancia».


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