21 de junio 2013 - 00:00

Lo que se dice en las mesas

• El fin de una época dorada entre los países emergentes. • Bernanke, el aguafiestas. • La alternativa para dolarizarse de moda hoy entre las empresas y público, el Bonar VII. • Comienzan las apuestas financieras por lo que pueda suceder en las elecciones del 27 de octubre.

Lo que se dice en las mesas
  • Muy cauteloso con la Argentina se lo nota al "talibán", el economista que se escuda bajo ese seudónimo y gran pronosticador de acontecimientos financieros. Es que además del fantasma de los fondos buitre y la definición del juicio en Nueva York, considera el "talibán" la tensión cambiaria a futuro. Un título como el Boden 2015, que cotizaba a 88 dólares, ahora lo hace a u$s 86. Insólitamente rinde casi un 15% anual a sus tenedores. A decir verdad, el adverbio "insólitamente" habría que ver con el paso del tiempo si corresponde o no. Si uno observa la relación entre la deuda argentina y el PBI, el adverbio puede estar bien utilizado. Pero los analistas, especialmente los más avezados, como el "talibán", observan también el comportamiento de las reservas hoy y también a futuro. El Bonar VII, que vence en septiembre, rinde el 11,5% en dólares anualizando su tasa. Pero el 12 de septiembre, día de su pago final, las reservas del Banco Central mostrarán una caída de u$s 2.000 millones. Ya el dato de las tenencias del BCRA pasa a tornarse clave en momentos en que los controles oficiales se maximizan para poder paliar las filtraciones que se producen. El turismo en ese sentido fue la víctima más reciente.

  • Para quienes necesitan comprar dólares en blanco, especialmente grandes empresas temerosas de los efectos legales o la desprolijidad que podría implicar recurrir al "contado con liqui", el mencionado Bonar VII es la oportunidad del año. Así es que ya varias compañías, las más grandes, se posicionaron en lo que puede ser "el último de los mohicanos", es decir, el último papel con vencimiento previo a los grandes pagos que deben efectuarse en 2015. En la Argentina es una eternidad pensar en lo que pueda acontecer desde ahora y hasta ese año. Tanto locales como extranjeros que quieren las divisas en el exterior están apostando al Bonar VII, que de hecho contra pesos cotiza a los mismos valores que el dólar "blue", lo cual tiene lógica. Es prácticamente igual a hacerse de divisas en febrero. Quien no descansa en este sentido es el "maître", el gurú que opera basado en "Azul profundo" de Retiro. Pese a los feriados, cursa sus apuestas a través del NYSE bajo los siguientes preceptos: "La Fed anunció que seguirá inyectando liquidez mediante la adquisición de bonos por u$s 85.000 millones mensuales; de este modo retrasó la quita de estímulos y se espera una reacción positiva en los mercados mundiales, aunque con escepticismo". Y en el mercado doméstico advierte que "sigue con la incertidumbre de los últimos días y se ven tomas de posiciones por oportunidades de compra tanto en renta fija como variable". Lo que le apetece financieramente por sus "muy buenos rendimientos" son los bonos dolarizados, tanto el Bonar VII (AS13) como el Boden 2015 (RO15).

  • Aún no se estrenó en la Argentina, pero aquellos vinculados al mercado financiero que ya la vieron sintieron algunos escalofríos. Se trata de la última película de Uwe Boll, "Assault on Wall Street", conocida también como "Rescate: la era de la codicia". Es una especie de "Margin call" pero ¡con granadas!, dicen los que la vieron. Puede inscribirse también en la saga de "Inside Job", o "Wall Street II", sobre la crisis financiera de 2008. Pero a diferencia de todas éstas, Boll, un director y productor de cine de origen alemán que hasta ahora no ha cosechado grandes laureles (lo cual puede jugar a favor de quienes no estén interesados en que este filme tenga una amplia difusión entre el público), muestra el otro lado de la hecatombe financiera. La trama, muy sencilla. Un honesto y abnegado trabajador, Jim Baxford (interpretado por Dominic Purcell), que vive con su mujer en Nueva York, decide hacer justicia por mano propia luego de verse atosigado por la letra chica de la hipoteca bancaria (al final pierde su vivienda), y estafado por su broker, un importante banco de inversión. El detonante final llega cuando su mujer se suicida para evitarle seguir endeudándose para costear los gastos médicos a los que están sometidos por una grave enfermedad, en momentos en que planeaban tener hijos. Un dato no menor, es que Jim, es un veterano de guerra. De ahí en más, para los que aún no la vieron, se desata una guerra total en el seno de Wall Street, donde los principales blancos son los banqueros, brokers, operadores y todos aquellos que salieron indemnes de la crisis, tras ser rescatados por la administración Bush. Puede asemejarse a "Un día de furia" (con Michael Douglas) pero con el ingrediente de tratar descarnadamente los efectos sociales de la debacle financiera que explotó en Manhattan allá por 2008 y cómo el castigo llega, no de la mano de la Justicia, sino de la de un simple ciudadano que termina siendo encubierto por la propia policía neoyorquina. ¡Otra que los indignados!  

  • Ha sido interesante la reacción no tanto del mercado como de los analistas a los comentarios del miércoles de Bernanke. Muchos consideran que nada ha cambiado desde que el 22 de mayo comenzó a mostrar indicios de mayores dudas sobre el mantenimiento del "QE3". La realidad es que de la misma forma que el "QE3" fue en realidad un "QE" a la "n", o sea, indefinido, consideran que en un escenario de mejora económica y suba lenta de la inflación el proceso de menor expansión monetaria será la norma en el futuro cercano. Por ello dicen que aquí está la clave: más que el comunicado de la Fed en sí, más que la conferencia "tranquilizadora" de Bernanke, lo relevante son los números. El hecho de que (Ben) prevea que la tasa de desempleo pueda adelantarse hasta 2014 para alcanzar el objetivo, la percepción de que 2014 podría ser un excelente año económico y la valoración de transitoria de la moderación de la inflación ahora para repuntar de nuevo en el futuro, son los factores que alimentarán las expectativas del mercado. Lamentablemente, el mundo es mucho más complicado que todo esto. Así, frente al optimismo económico en Estados Unidos ayer China asestó otro golpe a la esperanza con el dato del PMI manufacturero de junio peor de lo esperado hasta bajar a niveles de 48,3, el más bajo en nueve meses y coherente con la recesión.  

  • ¿Cuánto puede durar este impacto negativo?, se preguntan los hedge funds. La opinión del consenso es que, el mensaje de Bernanke será un obstáculo en el corto plazo y mantendrá las bolsas bloqueadas durante las próximas semanas, lo que refuerza para el consenso el movimiento táctico de rebaja de exposición. Es decir, desensillar (y tomar fuertes ganancias acumuladas en estos meses) y esperar que aclare. 

  • En lo que ya es un evento tradicional se llevó a cabo la VII Cena de la Fundación del club CUBA en los salones de La Rural. Más de 350 personas asistieron al evento solidario, cuyo objetivo es reunir fondos para los programas de la entidad presidida por Marcelo de Elizalde, que contó además con la conducción de Raúl "Rulo" Taquini y Vicky Carbó. La velada comenzó con el cocktail preparado por Los Petersen y de ahí en más todo fue show, sorteos, rifas, premios y celebración a medida que trascendía que la recaudación ascendía al medio millón de pesos. Gente del mercado, muchos de ellos exrugbiers del club y de otros de la URBA, junto con actuales jugadores, se mezclaron con futboleros, golfistas, tenistas y de otras disciplinas deportivas, en un alto de la jornada financiera para apoyar a la fundación. El entusiasmo de los presentes quizá tuvo como epicentro la mesa 3 que integraban varios representantes del mean sponsor de la cena, el Banco Santander, y que fue una de las más animadas de la noche. Los fondos recaudados permitirán entre otras cosas, que muchos niños del conurbano continúen con sus estudios primarios y secundarios, como lo establece uno de los programas fundacionales de la entidad creada en 2006. 


  • Sigue la sangría en los fondos que invierten en deuda de mercados emergentes, y desde la suba de la tasa en EE.UU. se ha acelerado. En la última semana, estos fondos registran una salida masiva de u$s 2.600 millones, lo que es un 1% de los activos totales (la semana previa habían escapado unos u$s 2.500 millones). La gran pregunta es si esto es el comienzo de una gran sacudida para los mercados de deuda emergente, que han recibido flujos masivos en los últimos años en busca de mayores rendimientos. Para Alan Ruskin, estratega del Deutsche Bank, hasta ahora la Fed sólo sacudió la copa del árbol, y la palabra la tienen los banqueros centrales de los países emergentes en el manejo de sus tipos de cambio y de sus reservas internacionales.
  • Dejá tu comentario