11 de mayo 2018 - 23:53

Lo que se dice en las mesas

• Primer parte de guerra y rumores desde el DC. En sigilo, los partisanos del Toto se mudaron a NYC. La Rosada sintoniza otro canal. ¿Cepo al turismo? • Cumbre emergente en el Tattersall. El supermartes domina las apuestas. Tranquilidad oficial. Pulseada entre el BBVA y el JP Morgan.

¡Hola, Otra vez por acá!.La directora gerente, Christine Lagarde.
¡Hola, Otra vez por acá!.La directora gerente, Christine Lagarde.
Los acontecimientos se precipitaron como pocos esperaban y aún hoy nadie entiende cómo se volvió tan rápido a pedir el auxilio del Fondo Monetario. Queda para los historiadores contar cómo lo convencieron al presidente Macri en la noche del domingo pasado para dar este paso, que según termine bien o mal, tendrá implicancias para el país por varios años. Dado que, por ahora, no rodó ninguna cabeza, en el mercado se preguntan: ¿cómo era el sistema de premios y castigos en el grupo Socma? ¿Qué hacía Franco para cobrar los desaciertos de sus ejecutivos? Lo cierto es que no ha caído nada bien que en la Rosada consideren que con esta decisión no sólo se salvó el Gobierno de Mauricio sino su reelección. Parece que algunos sintonizan algún canal pirata distante de la inquietante realidad socioeconómica y política por la que atraviesa ahora el país. Los cerebros que rodean al círculo áulico presidencial sostienen que, de no haberlo hecho, iban a una muerte súbita o una agonía lenta. Lo que quedó claro en el primer parte de guerra, tras el desembarco en Washington de Nico y sus aleros, es que fue la gobernabilidad la víctima de la escaramuza cambiaria. Afuera los inversores no sólo perdieron la confianza en el sistema político argentino, sino en la capacidad de liderazgo de Macri para controlar los desmanes domésticos, tanto de los socios como de la oposición. De ahí su reacción intempestiva. O sea, la "lluvia" de órdenes de venta sobre activos argentinos de las últimas jornadas. Pero las mesas que viven la furia financiera como en las mejores épocas no tienen tregua y mientras los ejecutivos de cuenta y asesores intentan afrontar la avalancha de consultas de los clientes, los operadores intercambian rumores y datos de lo que viene. Ayer, uno de los principales gestores locales comentaba que se estaba hablando mucho de una línea del Tesoro de EE.UU. para que Argentina afronte el temporal. Podría ser que dado que el Fondo sólo estaría habilitado a otorgar una asistencia de hasta u$s25.000 millones, otro tanto lo pondría el Tesoro norteamericano o la Fed. Pero sólo si fuera necesario. En un alto en la sesión de ayer, un banquero con llegada a la Rosada les comentó a los operadores de la mesa que mientras la misión de Dujovne negocia en Washington, bajo el máximo sigilo el Gobierno envió otra misión a Wall Street comandada por el secretario de Finanzas, Santiago Bausili, para contactar (de la mano de antiguos socios y exempleadores) a bancos y fondos. Su tarea, llevar tranquilidad a los inversores y sondear potenciales apoyos financieros contingentes. En los afters se habla de todo y de todos, y de los sapos que el Gobierno tendrá que tragarse. "Para empezar, lo que suena mucho, Sancho", le dijo un hombre cercano a los equipos técnicos de Cambiemos a un legendario empresario, "es un impuesto, o un dólar especial, o lo que sea, contra el turismo. Se quejaban del cepo, los cupos y demás engendros kirchneristas, pero no podrán defender el gasto en viajes al exterior". Otro tanto parece que evalúan sobre el déficit automotor. Sobre la negociación con el FMI cuentan que se perfila un sesgo institucional. No implica que no pedirán ajuste, sino que el mayor hincapié lo hacen en reformas y cambios que mejoren la institucionalidad. Los más estrategas ojean naipes sobre el replanteo que deberá hacer la política doméstica mientras miran de reojo los acontecimientos internacionales, como la batahola en las fronteras de Israel. Zona caliente y petrolera.

En medio la crisis, el EMTA (selecto club de traders de mercados emergentes) realizó ayer una cumbre en el Tattersall de Palermo que tuvo la participación del "candidato a reemplazar a todos" y hombre de Mario Quintana, Vladimir Werning, quién intentó llevar algo de tranquilidad a los desorientados inversores y gestores convocados. Les dijo que todo esto fue un susto que afectó la confianza y que estaban trabajando para recuperarla. La flor y nata del mercado se hizo presente para escuchar también a otro Lionel, en este caso Modi, del fondo Franklin Templeton, y a Siobhan Morden, de Nomura. Por el lado local expusieron Gustavo Cañonero (grupo SBS) y Pablo Albina (Schroders).Uno de los temas excluyentes fue la próxima licitación de Lebac. La sensación oficial es que la pasarán sin mayores sobresaltos, sobre todo porque vía la venta de reservas el BCRA absorbió mucha liquidez además de lo que operó en el mercado secundario, aunque circulan especulaciones sobre lo que podrían hacer para sacarse esta presión de encima. Muchos coincidían ayer que al parecer el roll over del próximo martes no será muy problemático. A la hora de las apuestas creció el rumor de que el gobierno pensaba en recurrir a las aseguradoras, no para que vuelvan a comprar Lebac sino para que hagan el roll over de las que aún tienen. Otro gestor aportó otro dato: piensan también en acordar con bancos y fondos comunes para que reduzcan un porcentaje de sus tenencias de Lebac y la destinen a inyectar liquidez al mercado de bonos. Se vieron ayer mejores semblantes ante operaciones (bits) sobre algunos bonos que venían huérfanos. Para los inversores de afuera la clave del próximo martes pasa por el tipo de cambio mientras que para los locales en que se frene la sangría de los rescates de los fondos comunes por las señales de pánico que hubo. Según comentaron en el ágape de cierre, algo se frenó ayer. Sobre la tasa, no se habla de algo no menor al 38% y hasta un 42%. Lo que tienen claro que algo deben hacer porque patear este problema para adelante no es una buena estrategia. Es decir, que el mercado espera que el BCRA y Finanzas tome medidas. Con el fin de bajar los decibeles un banquero nacional exponía la puja entre los CEO del BBVA, Martín Zarich, y el del JP Morgan, Facundo Gómez Minujín, que están cabeza a cabeza por el premio Konex a una de las 100 personalidades más destacadas de la Argentina, en el rubro financiero. Que la región está al dente lo mostró el cónclave organizado por el Itaú en Bogotá. Allí tres reconocidos economistas internacionales analizaron las perspectivas de los mercados locales, regionales y globales. Fue en el marco del Macro Vision donde Paul Krugman (Nobel de Economía 2008); José Antonio Ocampo, codirector del Banco de la República y Mario Mesquita, economista jefe de Itaú Unibanco, debatieron sobre la economía mundial y de la región. Ocampo apuesta al sector exportador para estabilizar la balanza de pagos y el crecimiento económico. "Más allá del aumento de los precios del petróleo, la recuperación exportadora está en marcha, pero es todavía insuficiente", advirtió. Mesquita calcula que la economía mundial crecerá este año 4,1% (EE.UU. 2,9%, UE 2,6%, y China 6,5%). "La buena noticia en la región es que no tenemos una recesión, la mala es que no estamos creciendo lo suficiente para cerrar la brecha del ingreso per cápita que tenemos en Latinoamérica frente a las economías desarrolladas", señaló.

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