9 de octubre 2009 - 00:00

Lobby caro, pero bueno

 Washington - El Gobierno de facto de Honduras gastó al menos u$s 400.000 en una campaña de presión de «alto perfil» para lograr apoyos en el Congreso de Estados Unidos después de que Barack Obama condenara el golpe de Estado. La estrategia, según The New York Times, tuvo el efecto de «forzar a la administración a enviar señales confusas sobre su posición».

El periódico afirma que las negociaciones se realizaron contratando a estudios de abogados y a agencias de relaciones públicas -como la del influyente lobbysta Lanny Davis- con estrechos lazos con la familia Clinton y con el senador republicano y ex candidato presidencial John McCain. Así, el Gobierno de Micheletti logró, por ejemplo, «retrasar dos nombramientos clave» en el Departamento de Estado.

El diario se refirió al nombramiento del actual secretario de Estado adjunto para Asuntos Hemisféricos, Thomas Shannon, como nuevo embajador de Brasil, y del chileno Arturo Valenzuela para sucederlo en un puesto que es clave para las relaciones de la Casa Blanca con América Latina.

En una audiencia ante el Comité de Relaciones Exteriores del Senado que analizaba su candidatura, a comienzos de julio, Valenzuela, hasta ahora director del Centro de Estudios Latinoamericanos de la Universidad de Georgetown, había definido los sucesos del 28 de junio en Honduras como un golpe de Estado «clásico».

Agencia DPA

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