28 de agosto 2009 - 00:00

Los asesinos del joven intentaron borrar pruebas

Los investigadores del crimen de Mariano Iannetta, ocurrido el miércoles en su casa de San Martín, determinaron que los delincuentes que participaron en el hecho fueron cuatro y que pretendieron quemar el auto de la víctima en proximidades de una villa para borrar huellas, pero que no lo lograron porque apareció un patrullero.

En tanto, fuentes judiciales y policiales aseguraron que el padre del estudiante de arquitectura y empleado municipal asesinado, Sergio Carmelo Iannetta, quedó «parapléjico» y permanece internado en «coma farmacológico» en una clínica privada.

Por su parte, los restos de Mariano Iannetta fueron inhumados ayer en el cementerio municipal de San Martín. Más de un centenar de personas acompañó a la familia de la víctima en la caravana a lo largo de las diez cuadras que unían la sala velatoria y el cementerio.

Además, el jefe de la Policía Bonaerense, comisario general Juan Carlos Paggi, aseguró ayer que es «muy optimista» con la posibilidad de que se esclarezca este homicidio e indicó que la fuerza tiene «la obligación de dar una respuesta social». También desmintió que la Policía haya dejado escapar a los delincuentes que mataron a Ianneta.

Los investigadores lograron determinar sobre la base de peritajes científicos y declaraciones de testigos que los delincuentes que integraban la banda fueron cuatro hombres, todos ellos mayores de edad y con antecedentes penales. Se cree que tres de ellos participaron activamente en el episodio, dos de los cuales ingresaron a la casa y un tercero actuó como campana.

En tanto, el restante sería un partícipe necesario que llevó a los otros tres hasta el lugar donde se cometió el crimen y huyó al ver lo que ocurría. Según los investigadores, la clave para realizar la reconstrucción de los hechos fueron los peritajes científicos.

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