“Los cantautores somos siempre ‘perros verdes’”

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Matrimonio de larga data con hijos y nietos, pareja muy querida por el público argentino, Ana Belén y Víctor Manuel conservan sus proyectos personales (ella como actriz además de cantante). Una vez más están en gira compartida. "Este dúo funciona intermitentemente. Treinta y un años han pasado desde el anterior disco de estudio, uno que se llamó 'Para la ternura siempre hay tiempo', y siete desde la última gira conjunta en España. Nos divierte juntarnos en el escenario y conseguimos un repertorio imbatible que abarca varias décadas", dice Víctor Manuel. "Pero trabajamos mucho más en solitario que juntos", agrega Ana Belén. "Quizá sí hayamos ido más a la Argentina con propuestas compartidas. Es que irse lejos de casa, separados un tiempo largo es insufrible, por eso tratamos de hacerlo siempre juntos. A esta profesión no se viene a sufrir si no es estrictamente necesario", concluye.

Esta vez, llegarán para hacer dos funciones en el teatro Gran Rex (8 y 9 de abril) y presentar su disco "Canciones relegadas", recientemente grabado, que incluye doce temas de Rubén Blades, Leonard Cohen, José Alfredo Jiménez, Carlos Berlanga, Chico Buarque, Ástor Piazzolla, Billy Joel y José Afonso, entre otros autores. Dialogamos con ellos:

Periodista: ¿Cómo sobrellevan una vida personal y artística de tanto tiempo?

Víctor Manuel:
Afortunadamente nos falta ambición a los dos y no somos competitivos hacia fuera, así que tampoco hacia dentro. También hay que quererse y eso significa respetar los espacios.

P.: ¿Por qué rescatar estos temas para un disco y un show?

V.M.:
Los proyectos se solapan. "Canciones regaladas" interrumpió mi gira de "50 años no es nada" que a su vez interrumpió en España "Canciones regaladas" y Ana, a su vez, con la gira teatral de "Medea". Ahora nos juntamos para hacer la gira latinoamericana de las canciones. Nos gusta, pero además no hay más remedio en tiempos de crisis que tener abiertas varias posibilidades.

P.: Con tantos años de repertorio, ¿cómo llegaron a esta lista?

V.M.:
Primero apuntas en un papel las imprescindibles, las canciones que el público espera (igualmente, así y todo, alguien desde platea pide una o varias que no tienes previstas). Luego te apetece enseñar el nuevo trabajo, aunque sea en parte, y además tratas de incluir algunas canciones que te gustan y que piensas que no han tenido el reconocimiento que se merecen. En mi concierto de 50 años las agrupaba como "canciones desgraciadas".

P.: Ana, cuénteme un poco de su papel en "Medea".

Ana Belén:
Estoy acabando la gira. Vengo de Bogotá, de su Festival Internacional de Teatro. Por estos días, concluimos en el teatro Principal de Alicante y pasamos página. Ninguna obra de las que he representado me ha producido tanto desgarro, tanto dolor.

P: ¿Está filmando además?

A.B
.: Sí. Estoy colaborando en la nueva película de Fernando Trueba, "La reina de España", que es la segunda parte de "La niña de tus ojos".

P.: Víctor, usted ha publicado sus memorias bajo el título de "Antes de que sea tarde". ¿Es miedo a la muerte o a alguna enfermedad que le haga perder la razón?

V.M.:
Al Alzheimer sí. Asistí en primera fila a esa enfermedad devastadora soportada por mi madre y todos los que la rodeaban y cuando me propusieron escribir, me probé y al menos 600 y pico páginas de recuerdos nadie me los roba.

P.: Por la contraria, con más optimismo, ha llamado a su espectáculo personal "50 años no es nada". ¿Cómo mira una carrera de tanto tiempo cuando vuelve la vista atrás?

V.M.:
No pesan demasiado los años; se me han hecho cortos. Veo el paso del tiempo por otras cosas: por los hijos, los nietos, los trabajos hechos, que no miro en conjunto si no uno a uno. Desempeño una tarea que siempre me ha hecho libre. Mi continuidad en la profesión depende de un ticket que pones a la venta y la gente decide ir a verte. Hasta hace poco tiempo también podía decir "de un CD que pones a la venta", aunque eso ya pasó a la historia.

P.: ¿Qué canciones le gusta particularmente haber compuesto y cuál de las de sus colegas le hubiera gustado especialmente escribir a usted?

V.M.:
Soy envidioso de las buenas canciones. "Gracias a la vida" de Violeta Parra, "Piedra y camino" de Atahualpa Yupanqui, "Romance de la luna tucumana" de Pedro Aznar y Yupanqui, "Yo vengo a ofrecer mi corazón" de Fito Páez, "Solo le pido a Dios" de León Gieco, "La oncena", "Como la cigarra". Tantas. De mis canciones salvaría al menos 10%, alrededor de 50: "Solo pienso en ti", "Quiero abrazarte tanto", "España camisa blanca de mi esperanza".

P.: ¿Conserva vigencia el oficio de cantautor?

V.M.:
El cantautor sigue siendo un "perro verde" que atraviesa épocas, que nunca está de moda y por tanto nunca deja de estarlo. Que vale lo que valen sus canciones, que a veces pesa y a veces se esfuma. Un milagro nunca sostenido por la industria. Tengo una canción que habla de eso: "Como peregrinos/dejando jirones de nuestra vida por los caminos/haciendo lo mismo que otros han hecho durante siglos/para que te quieran y que tu sepas que te han querido".

P.: ¿Cómo sabe usted, Ana, cuándo es el momento para cada cosa?

A.B.:
En principio, el dinero nunca ha sido prioritario, afortunadamente, nunca he tenido que anteponerlo y supongo que si hubiera sido necesario lo habría hecho. Por lo demás, trato de planificarme y que los trabajos fluyan según mis necesidades. Pero no crea que siempre lo consigo y eso me perturba.

P.: Y en cuanto a ser abuelos. ¿Tienen tiempo para sus nietos con tantas actividades?

A.B.:
Nada nos gusta más que ser abuelos convencionales, no sé si los niños entenderían otra fórmula. No hay nada más conservador que los niños y los perros. Y sí, siempre hay tiempo para lo que quieres.

P.: Víctor, una reflexión más política para el final. Habiendo sido usted militante juvenil de la izquierda, ¿cuánto de sus ilusiones por un mundo distinto han quedado sepultadas o han sido reformuladas?

V.M.
: Uno se reformula como se va reformulando lo que te rodea pero los principios son idénticos: un ideal de justicia, una sociedad más justa, más solidaria; una igualdad de oportunidades para todos, independientemente del espacio en el que hayas venido al mundo.

Entrevista de Ricardo Salton

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