31 de julio 2009 - 00:00

Los cruceros fluviales top son una atractiva forma para conocer el mundo

Los cruceros fluviales top son una atractiva forma para conocer el mundo
 Programar un viaje en crucero puede resultar una buena opción en épocas de crisis. El barco es el hotel, las actividades y servicios no dejan espacio para el aburrimiento y en algunos casos se pueden conocer varios destinos en un período corto de tiempo.

Para aquellos turistas que nunca vivieron la experiencia, e incluso los que acostumbran a vacacionar por esta modalidad, la página web de cruceros CruiseCritic.co.uk elaboró un ranking con los 10 mejores ríos para realizar cruceros fluviales. No figuran la Argentina ni América Latina.

Top ten

El primero de la lista merece una mención especial. Se trata del río Danubio, que la empresa define como una gran elección para los novatos. Comienza en Alemania y termina en el mar Negro, visitando Austria, Hungría, Croacia, Serbia, Rumania y Bulgaria. Muchos cruceros incluso visitan Nuremberg, Alemania, donde se puede ver el Castillo Imperial y el Palacio de Justicia, el lugar de encuentro para el Tribunal de Crímenes de Guerra en 1946, antes de que transiten por el canal de Main-Danubio. Otra visita obligada es a la Ópera de Viena, en Austria, el famoso Monasterio benedictino de Melk (Austria) o la Basílica de San Esteban y el Bastión de Pescadores en Budapest, Hungría. Otro imperdible es las Puertas de Hierro, un espectacular desfiladero que se extiende entre las montañas de los Cárpatos y los Balcanes, que forman la frontera entre Serbia y Rumania.

Le sigue el Duero, desde España hasta el escenario rural del norte de Portugal y la ciudad de Oporto, visitando palacios restaurados, lugares de peregrinaje, centros culturales y viñedos. Más lejos queda el Yangtzé. Un recorrido por este río propone un paisaje espectacular, incluyendo la presa de las Tres Gargantas, experimentar la China moderna y visitar algunas de las joyas históricas del país como la Gran Muralla, la Ciudad Prohibida y el lugar donde reposa el Ejército de Terracota.

De vuelta en Europa, el Rin ofrece muchas opciones en su camino desde los Alpes hasta el mar del Norte, a través de Suiza, Alemania, Francia y Holanda. También enlaza con los cruceros del Mosela y el Danubio. Otra alternativa es el Ródano, que pasa por la Provenza y el sur de Francia, una zona conocida por sus buenos vinos y sus delicias culinarias.

Más al sur está el Nilo, que permite contemplar las maravillas del antiguo Egipto como las pirámides y la Esfinge, el Valle de los Reyes y el Templo de Ramsés, además de ver algo de la fauna africana. El río Murray cruza el interior australiano y ofrece desfiladeros de hace un millón de años, acantilados de arenisca que se ciernen sobre lagos azul verdosos y bosques de eucaliptos. También se puede navegar por el Volga, pasando por ríos, canales y lagos que conectan las dos antiguas capitales imperiales de Rusia, Moscú y San Petersburgo. La segunda recomendación asiática propone un exótico viaje por el río Mekong, visitando Vietnam, Camboya y Tailandia. La travesía llevará al turista por algunas de las antiguas ciudades del sureste asiático.

Por último, la compañía sugiere el canal de San Lorenzo, que desde los Grandes Lagos en la frontera entre Estados Unidos y Canadá por el río San Lorenzo y el Ottawa, recorre un paisaje increíble e incluye dos de las ciudades más atractivas de Canadá: Montreal y Ottawa.