El Banco Central salió ayer con una posición neutra del mercado, donde la demanda de energía rondó los u$s60 millones. De esta manera, la autoridad monetaria lleva vendidos unos u$s658 millones en junio y el acumulado anual supera los u$s1.200 millones de recuperación de reservas.
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Los dólares financieros volvieron a retroceder, pero el blue rebotó 1,5%
El “contado con liqui” bajó 1,9% hasta los $291,88, mientras que el MEP perdió 2,2% a $279,40. El billete informal, en cambio, revirtió la caída del día previo y trepó $4 hasta los $272.

Por segunda jornada consecutiva, el BCRA evitó pérdidas netas de divisas en un escenario de bajo nivel de actividad.
En este contexto, el dólar oficial minorista subió 21 centavos a $134,88. Mientras que el dólar el dólar solidario subió 34 centavos en promedio a $222,55.
El dólar mayorista, que regula directamente el BCRA, ascendió 24 centavos a $127,59. En los dos primeros días de esta semana, el dólar mayorista subió 69 centavos, contra 65 centavos de suba en idéntico lapso de la semana anterior.
En la Bolsa, el dólar “contado con liqui” cedió $5,61 (-1,9%) hasta los $291,88, por lo que la brecha con el tipo de cambio oficial se redujo al 128,8%. En tanto, el dólar MEP-también valuado con el Global 2030- cayó $6,29 (-2,2%) a $279,40. En consecuencia, el spread con el oficial terminó en el 119%.
Por su parte, el blue borró prácticamente la totalidad de la caída registrada en la víspera, y repuntó con fuerza para volver a superar los $270. El dólar informal subió $4 (1,5%) hasta los $272, tras anotar el lunes su primera baja en cuatro jornadas como reacción inicial a los anuncios de la ministra de Economía, Silvina Batakis.
Dólar y euro
Por otra parte, el euro se recuperó ayer tras caer a su nivel más bajo en 20 años y acercarse a la paridad con el dólar estadounidense, ya que los inversores temen que una crisis energética en la región provoque una recesión.
La moneda única alcanzó los 1,00005 dólares frente al billete verde, el nivel más bajo desde diciembre de 2002, después de que datos mostraron que la confianza de los inversores alemanes en julio cayó bajo los niveles del inicio de la pandemia de coronavirus debido a la preocupación por la energía, los cuellos de botella en el suministro y las subidas de tasas del Banco Central Europeo (BCE).

