14 de marzo 2012 - 00:00

Los Dragones, al rojovivo

Gales, que acumula cuatro victorias consecutivas, buscará consagrarse este sábado frente a Francia en Cardiff

Try. El wing de Gales George North apoya en el triunfo ante Italia en el Millennium Stadium. Fue 24 a 3.
Try. El wing de Gales George North apoya en el triunfo ante Italia en el Millennium Stadium. Fue 24 a 3.
En la fecha pasada no brilló como en las jornadas anteriores. Pero ganó. Es que cada vez se acerca más al objetivo y la presión aumenta. Los galeses ya se imaginan levantando el trofeo este sábado y no pueden conciliar el sueño. Enfrente estará Francia. De flojo andar pero con su historia de torazo en rodeo ajeno a cuestas. Lo que representa un rival difícil, con historia y chapa como para agrandarse en el mismísimo Millenium, allí donde estará lista la fiesta para que el local festeje. Y no hay nada más lindo en el deporte que arruinarle la celebración al anfitrión.

¿Cómo llegan? Gales con 4 triunfos en la misma cantidad de partidos (incluido una histó-rica victoria ante Inglaterra como visitante). Pero con algunas dudas en el partido pasado contra Italia. Si bien nunca estuvo en riesgo, el score de 24 a 3 no le hace justicia a la dureza y lo parejo del encuentro. Por su parte, los galos llegan tras caer en un partido vibrante frente a Ingla-terra en el Parque de los Príncipes. Lo que dejó al equipo Les Bleus sin chances de quedarse con la corona. Pero los que si intentarán retener el título son los ingleses. Con el envión que significó el triunfazo en París, ahora buscarán hacer lo suyo, ganarle el sábado a Irlanda en Twickenham y esperar la caída de Gales para poder festejar. Muy difícil, pero se habla de Inglaterra, el equipo más ganador del Seis Naciones.

Sólo para cumplir, los últimos, Italia y Escocia, se medirán en Roma. Los tanos mostraron buenos momentos durante la competencia pero les faltó jerarquía para cerrar los partidos. Tuvieron al borde del nocaut a Inglaterra pero no supieron definirlo. Por su parte, Escocia sigue en caída libre. El golpe del Mundial de Nueva Zelanda parece haber calado hondo y nunca pudo recuperarse anímicamente. Un equipo sin alma que se despide de un torneo para el olvido.

Con este panorama, en Gales preparan la mesa para el gran banquete del sábado. Falta el último tarascón para saciar su hambre de gloria. Fran-cia es el convidado de piedra, pero los dragones quieren levantarla copa y llegar al brindis final.