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Los envíos de carne siguen complicados
Mientras se habla de incrementar la producción, el consumo interno cae y las exportaciones no repuntan. La importancia de aumentar la eficiencia comercial.

Así, habiendo revertido la tendencia a la liquidación, pero muy lejos aún de una "reactivación en serio", la cadena de la carne vacuna presenta dos ventajas centrales: "un costo muy bajo a nivel de los productores, y el precio del maíz relativamente barato", señala el especialista Ignacio Gómez Alzaga.
No es poco, pero tampoco es demasiado. De hecho, políticas económicas mediante (costo argentino, valor del dólar, impuestos, cargas al trabajo, etc.) "en Argentina el novillo vale entre 15% y 18% más que en los países vecinos (Paraguay, Uruguay y Brasil)", e incluso, que en los Estados Unidos, lo que obviamente complica la competitividad del producto.
Tanto así que desde hace años no se puede cumplir ni siquiera con la codiciada Cuota Hilton (actualmente en alrededor de u$s14.000/15.000 la tonelada), y tampoco se completará en el actual ciclo 16/17. Lo mismo sucede con la Cuota 481 (cortes de feed lot para Europa), para la cual ya habría "encerrados" apenas 30.000 novillos, y tampoco se llegaría a completar la reabierta Cuota a los EE.UU., discontinuada desde la aftosa de 2001.
"No hay novillos pesados (para exportación)", es la queja habitual de la industria jaqueada en ambos frentes. Por el lado externo por la falta de competitividad y de materia prima, mientras que por el mercado interno, porque el consumo doméstico habría tocado techo y comienza a debilitarse, a lo que se le suma la competencia desleal por irregularidades impositivas que están a la orden del día y, como si fuera poco, se "desplomó" el valor del "recupero" (especialmente de los cueros), rubro con el que la industria habitualmente afrontó los costos de la fábrica.
Herramientas ganaderas
El caso es que, si el mercado interno está en el "techo", y tampoco resulta "competitiva" la exportación, entonces el mercado corre riesgo de desplomarse si crece la producción.
De ahí, que al menos el sector privado esté encarando cantidad de acciones para tratar de disminuir los costos y aumentar la eficiencia comercial, en algunos casos, con la contribución de organismos públicos como el Senasa.
La COCarnes, el servicio de información de operaciones; el avance de los mercados electrónicos y televisados; el nuevo sistema de certificaciones de tropas "on line" para consignatarios, o la emisión de guías de transporte (DTA) por internet para los productores, son apenas algunas de las novedades más recientes.
Pero hay más en preparación. De hecho, se requerirían por ejemplo una urgente simplificación del sistema de Trazabilidad, que algunos productores están abandonando por su complejidad y costo, y que resulta imprescindible para poder exportar.
Pero, las dos vertientes principales pasan hoy por el lado de la lucha contra la irregularidad fiscal, y por la modernización de los mercados, aspecto en el que hay atrasos manifiestos. De hecho, a pesar de 3 intentos anteriores, aún no se cuenta con un mercado de futuros que permita "anclar" operaciones, como ocurre con cualquier mercado moderno del mundo. En tal sentido, Argentina cuenta con la ventaja de un sólido mercado físico que permite los "ajustes" al final de los contratos (ya que en los futuros no hay entrega física). El punto es tan significativo, que Estados Unidos está afrontando hoy problemas justamente por no contar con mercado físico, lo que desembocó en un reciente desfase de valores de 6% de baja en los precios de la carne al consumo, mientras que la hacienda retrocedió casi 40%, y se "suspendió" la retención de vientres que se estaba dando.
Los beneficios de la herramienta son innegables. Mayor estabilidad para el sector, permite acotar el negocio de todos los eslabones de la cadena (feed lots y frigoríficos en primer término, pero también para productores y especuladores en general), y puede ser gradual.
El mercado físico, a su vez, puede modernizarse logrando más eficiencia y automatización, alineado con los temas ambientales para que, también, contribuya abaratando la operatoria, manteniendo la ventaja de una plaza de referencia física, y privada, que posibilite cerrar sólidamente el circuito.
Lo concreto es que el sector está abocado a disminuir costos "a cualquier precio", y mantener los mercados lo más sólidos posible, apuntando básicamente a la exportación. Caso contrario, no se puede (ni debe) aumentar la producción.


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