8 de abril 2009 - 00:00

Los expertos descalifican una supuesta predicción

La iglesia de Santa María Paganica, destruida en L’Aquila.
La iglesia de Santa María Paganica, destruida en L’Aquila.
París - Los sismos son prácticamente imposibles de prever con la precisión necesaria para evitar dramas, según los expertos. «De todas formas, la predicción no es la panacea porque no impide que los edificios se derrumben: la única verdadera solución es la anticipación en la construcción», destacó Rémy Bossu, del Centro Sismológico Euro-Mediterráneo.

Como otros sismólogos, Bossu no da crédito a las reivindicaciones del técnico del Instituto de Astrofísica italiano que pretendía, al día siguiente del drama, haber anunciado el sismo en el centro de Italia.

Giampaolo Giuliani asegura que grabó poco antes del temblor un aumento de las emisiones de radón. Este gas radioactivo, emitido naturalmente por las rocas, es controlado por los sismólogos desde los años 70, pero no hay resultados definitivos, afirman los expertos.

«Tuvo que pasar algo en la corteza terrestre que hizo que el flujo de radón cambiara. ¿Es una pura coincidencia o está relacionado? Mucha gente vigila el radón en el mundo, sin establecer hasta ahora si hay una correlación entre los dos fenómenos», explicó Yann Kinger, experto en tectónica del Instituto de Física del Globo en París.

«Nos fijamos en muchos indicadores, entre ellos el radón. Pero hasta ahora, no hay pistas serias que permitan predecir a corto plazo», insistió.

Conocimiento

«Sabemos en qué regiones del mundo se producen los terremotos, en Italia, en la falla de San Andrés en California... Pero decir cuándo y de qué magnitud serán está más allá de nuestros medios», confirmó Brian Baptie, sismólogo del British Geological Survey (BGS) en Edimburgo. «Para una predicción a corto plazo que permita evacuar a la población civil, se tiene que conocer con una gran fiabilidad la localización del sismo, su magnitud, cuándo llega y, además de estar completamente seguros, esta previsión tiene que llegar con suficiente tiempo... No se puede evacuar una ciudad en 20 minutos», destaca Rémy Bossu.

«Desde los años 70, creemos estar en condiciones de hacerlo, pero cada vez, vamos para atrás», agregó.

Sobre el radón, es complicado comparar sus niveles de emisión, porque también dependen de la presión atmosférica. «Si baja, el gas tendrá menos problemas para salir de la Tierra», concluye.

Al no haber criterios fiables para predecir los temblores, Baptie defendió reforzar las normas de construcción y la educación de la población en las zonas de alto riesgo, en especial «las megaciudades en los países en desarrollo», precisa.

Al mismo tiempo, Yann Kinger señaló que la capacidad de detectar un sismo en cuanto empieza está en pleno desarrollo: «Si hay captores capaces de localizar el sismo desde su arranque y dar la alerta en algunos segundos, antes de que las ondas -que no viajan tan rápido- se propaguen hasta una gran ciudad como Los Angeles, habremos cortado la corriente, la luz y el agua, o sea que no habrá escapes ni explosiones: las infraestructuras no sufrirán daños y salvado vidas».
Agencia AFP

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