31 de diciembre 2010 - 00:00

Los granos cierran un año de buenas cotizaciones

El horizonte que muestra el año próximo para la soja es alentador en los precios por varios factores, entre ellos, la situación climática en la región del Cono Sur.
El horizonte que muestra el año próximo para la soja es alentador en los precios por varios factores, entre ellos, la situación climática en la región del Cono Sur.
Culmina un año en el que, una vez más, los granos lograron buenas cotizaciones, influenciados por distintos factores que, alternada y sucesivamente, se fueron manifestando en el recorrido del año.

En el primer trimestre del año, los precios se vieron presionados por las buenas perspectivas de la cosecha sudamericana y los temores, aun entonces latentes, de algún recrudecimiento en la situación financiera internacional.

A partir de allí, las cotizaciones mejoran, a pesar de la buena productividad lograda en esta región -circunstancia que el mercado había descontado anticipadamente- y de la mano de una mejor demanda por parte de China, con proyecciones de importación de porotos de soja que fueron en constante aumento en cada informe mensual del Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA).

Posteriormente, y como consecuencia de la situación climática acaecida en la región del Mar Negro, el trigo comienza a liderar la tendencia alcista de los granos hacia finales del mes de julio y principios de agosto, momento en el que Rusia resuelve suspender sus exportaciones como consecuencia de este evento climático adverso.

La cosecha norteamericana, sobre la cual se habían sentado expectativas muy favorables, no resultó ser todo lo buena que prometía y los precios vuelven a impulsarse por la novedad de rendimientos unitarios por hectárea inferiores a los que el mercado esperaba.

En el último tramo del año, las novedades en torno a la situación climática de nuestro país generó el último escalón ascendente, con un recorte de rendimientos en maíz ya irreversible y la posibilidad cierta de una merma en la productividad del resto de los cultivos de verano. Los precios del maíz conquistaron recientemente en el mercado de Chicago los precios más altos de las últimas 29 semanas, arrastrando consigo las cotizaciones de la soja, que registraron un nuevo máximo del contrato, todo en un clima de nerviosismo por la situación climática reinante en la Argentina.

La inquietud que se genera en el mercado internacional de maíz es que la persistencia de clima seco en nuestro país pueda reducir aún más la relación entre las existencias finales globales y el consumo, que ya se encuentran en un nivel del 15,5%, bajo en relación con otras temporadas.

Asumiendo, además, que la demanda forrajera seguirá sostenida, la respuesta de los productores norteamericanos será seguramente un nuevo incremento en el área de cultivo de maíz, que lo será en detrimento de la soja, que también cuenta con una estructura de demanda muy sólida.

Ya existen proyecciones de que la demanda de importación china de la oleaginosa en la próxima campaña 2011/12 superará holgadamente los 60 millones de toneladas, cuando las proyecciones de este ciclo se ubican hasta el momento en los 57 millones de toneladas. China viene creciendo en su demanda a razón de 7 millones de toneladas en promedio por año en las últimas cuatro campañas.

Por ello venimos hablando de la batalla que se librará entre los diferentes cultivos en el medio oeste de Estados Unidos para ver cuál resultará más implantado. Todos ellos cuentan con excelentes precios y resultará una tarea difícil determinar cuál descartar.

Hasta el momento, prevalece la idea de que el maíz resultará el cultivo de verano favorito en Estados Unidos, con un incremento de área destacado, aunque habrá que observar el desarrollo de la soja en nuestra región para definir el comportamiento de los «farmers» estadounidenses.

Algunos especialistas consignan que, en el hipotético y no deseado caso de que en nuestro país se pierdan 9 millones de toneladas de soja por efecto de la sequía provocada por la corriente de La Niña, en el peor escenario probable hasta el momento, y la demanda continuase sostenida como hasta ahora, se requerirá implantar tres millones de hectáreas adicionales en Estados Unidos para compensar esta pérdida, algo altamente improbable, dada la buena estructura de precios que hoy exhibe el maíz.

Por ello resulta imprescindible seguir la marcha de los cultivos en nuestra región y asociarla a la intención de siembra que se vaya manifestando en Estados Unidos. También será relevante observar el comportamiento que manifieste la demanda ante un escenario de precios firmes como los actuales.

Informe de Panagrícola SA

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