La soja logró repuntar en el mercado de Chicago durante las últimas semanas. Buena demanda y el clima en Estados Unidos fueron algunas de las claves.
La recomposición parcial de los mercados financieros globales de los niveles en que se encontraban pocas semanas atrás ha permitido una recuperación en los mercados de commodities. Los granos no se habían visto tan afectados por estas turbulencias, pero la mejora generalizada del resto de las materias primas les dio un nuevo impulso alcista.
Comienza a fluir, paulatinamente, el ingreso de fondos por parte de los inversores especulativos en materias primas, que se anticipan a una probable recuperación económica global. Esta conducta determina mejoras en los precios que, en el caso del mercado de soja, permitió que las cotizaciones registrasen recientemente los niveles más elevados del último bimestre y en el trigo los mejores precios en algo más de un año. Varios analistas atribuyen las mejoras en el mercado de granos casi exclusivamente al clima seco y caluroso de las últimas semanas, que estarían confirmando ya la presencia de la corriente de La Niña en el medio oeste estadounidense.
El Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA) informó esta semana que los cultivos de maíz en situación «buena a excelente» alcanzaban al 72%, comparado con el 73% de la semana anterior y el 71% del año anterior a esta altura. Ya se encuentra polinizado el 65% de los cultivos implantados. La soja en situación «buena a excelente» mejoró al 67%, comparado con el 65% de la semana anterior y el 67% de 2009. Un beneficio probable de la reciente ola de calor en Estados Unidos radica en el hecho de que los cultivos fueron implantados tempranamente. Esto ha permitido que ellos se encuentren madurando más rápidamente que lo habitual y es probable que muchos híbridos implantados en el este del cinturón maicero estarán listos para ser cosechados antes del Día del Trabajo, que en este país se celebrará el próximo 6 de setiembre, lo que indica que se encuentran adelantados en prácticamente un mes. Como las existencias domésticas de maíz en la actualidad resultan adecuadas, algunos analistas destacan que la afluencia de esta mercadería temprana, en presencia de una demanda inconsistente, podría generar un impacto bajista en el mercado. Para que esto acontezca, resta aún un período prolongado en el que el clima, la demanda y el contexto financiero global definirán el rumbo de las cotizaciones.
El mercado del poroto de soja repuntó recientemente, de la mano de la buena demanda, el clima estadounidense y la mejora relativa de los mercados financieros.
Entre algunos de los factores constructivos para la evolución de las cotizaciones, podemos contabilizar los siguientes:
El dólar se ha debilitado en el curso del último mes, cuando las expectativas no eran éstas, generando un mejor poder de compra en monedas foráneas que permiten abaratar las compras de granos, que se encuentran expresadas en dólares.
El FMI recientemente elevó sus expectativas sobre el crecimiento mundial.
China anunció que su crecimiento económico en el segundo trimestre fue del 10,3% que, aunque inferior al del primer trimestre, sigue siendo sorprendente.
Los indicadores climáticos señalan que la corriente de La Niña ha iniciado su actividad en Estados Unidos.
La fuerte sequía que afecta a Rusia y a gran parte del norte europeo podría recortar la producción de granos forrajeros y también de oleaginosas.
El consumo doméstico de soja en Estados Unidos está excediendo las proyecciones del USDA, lo que podrá determinar un recorte en las existencias finales de la vieja cosecha de ese país, con un impacto alcista en las cotizaciones más cercanas de Chicago.
La cosecha canadiense de canola sigue atravesando problemas climáticos, con estimaciones que oscilan entre los 10 y los 10,5 millones de toneladas, lo que requerirá un racionamiento en el uso doméstico que impactará en las exportaciones.
El mercado hoy percibe que la siembra de soja en Sudamérica podría llegar a declinar.
Entre los elementos negativos para el esquema formativo de precios podemos señalar estos factores:
La humedad del suelo en la mayor parte del medio oeste de los Estados Unidos sigue siendo adecuada, y los cultivos, a pesar de la reciente ola de calor, se encuentran en buenas condiciones.
Las disponibilidades de soja en Sudamérica, al comienzo del último trimestre del año, resultarán muy abultadas y probablemente alcanzarán un récord.
Existe la posibilidad de que, ante el actual escenario de mejores precios, buena parte de las existencias de nuestra región sea volcada al mercado.
Los mercados financieros globales no se han recuperado totalmente del fuerte cimbronazo generado en la eurozona pocos meses atrás. El mundo no percibe aún una plena recuperación económica.
Las ventas de harina de soja de la nueva campaña norteamericana se encuentran bien por debajo del nivel alcanzado en el año anterior a esta altura.
Informe de Panagrícola
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