10 de diciembre 2014 - 00:00

Los gremios prometen paz hasta marzo

Hugo Moyano
Hugo Moyano
 El sindicalismo opositor dio finalmente de baja el paro nacional que había resuelto la semana pasada, el mismo día en que Cristina de Kirchner anunció la exención en el pago de Ganancias sobre el medio aguinaldo de fin de año. Y lo hizo de una manera peculiar: anunció que la medida de fuerza quedará postergada "hasta marzo" para facilitar unas fiestas pacíficas, y recién ahí volver a la carga con los reclamos contra el impuesto, entre otros ítems.

Fue la conclusión de un asado que compartieron en la sede de la CGT opositora, en Azopardo 802, el jefe de esa central sindical, Hugo Moyano, y sus principales colaboradores, con dirigentes de gremios del transporte. En rigor, la decisión de no concretar la huelga estaba tomada desde la semana pasada. Sólo faltaba formalizarla en un encuentro de gremialistas, y la demora sirvió además para mantener al Gobierno en alerta.

Para los sindicalistas opositores la exención de Ganancias está lejos de haber colmado sus expectativas. Sin embargo, haber levantado el paro fue una forma de capitalizar el anuncio de Cristina de Kirchner. Y de paso, evitarse el armado de una protesta de alcance nacional, sin garantías de éxito y con el riesgo siempre latente de algún incidente, explicaron cerca de Moyano.

"Se postergó hasta marzo próximo", contestó sobre la opción de una huelga Omar Maturano, jefe del gremio de maquinistas de trenes, La Fraternidad, al salir de la sede de la CGT. En febrero, los gremialistas volverán a reunirse para analizar la situación del sector, aunque en esa instancia se habrá sumado como factor a considerar el inicio de la ronda de paritarias de 2015.

El eventual paro nacional aparecía como un fantasma serio para el Gobierno, por involucrar no sólo a los trenes sino también a los colectivos (Unión Tranviarios Automotor), parte de los gremios aeronáuticos, los camioneros de Hugo Moyano y una porción mayoritaria de las organizaciones portuarias y marítimas.

Apaciguado ese frente gremial, el Ejecutivo prevé cerrar hoy otra amenaza de medidas de fuerza en la negociación con los sindicatos petroleros de la Patagonia. Ayer hubo una serie de encuentros con la participación de los gremios de Neuquén, Río Negro y La Pampa -una seccional poderosa a cargo del senador Guillermo Pereyra-, de Chubut y de Santa Cruz.

Dirigentes petroleros admitieron anoche que se habían acercado las posiciones y que había expectativas por un cierre favorable de las negociaciones para hoy, en una nueva audiencia programada para las 11 en el Ministerio de Trabajo. Los gremialistas discuten con las empresas productoras de combustible un monto no remunerativo de no menos de 30 mil pesos para cubrir el plazo de enero a marzo (con parte del dinero aplicado antes de fin de año) y así diferir el inicio formal de la paritaria hasta abril.

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