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Los mercados se alteraron por sequía y lluvias en la región
El Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA) dio a conocer proyecciones de cosecha globales, y recortó estimación de maíz, debido a la sequía en la Argentina, aunque también se vería perjudicada la soja.
En Brasil, por su parte, existe preocupación en torno al exceso de humedad en el estado de Mato Grosso, que aporta aproximadamente la tercera parte de la cosecha de soja de ese país. Los pronósticos también dan cuenta de más precipitaciones en el curso del próximo mes. La cosecha de Mato Grosso es la primera a nivel nacional, y la recolección de los primeros lotes comenzó en esta semana.
La consultora norteamericana Informa Economics difundía recientemente sus primeras proyecciones sobre la cosecha en esta región. Para Brasil, estima que la cosecha de maíz alcanzará los 53,2 millones de toneladas y la de soja 69,3 millones.
En cuanto a nuestro país, Informa proyecta una campaña de maíz de 23,75 millones, en tanto que la cosecha de soja fue proyectada por la consultora en 52,8 millones de toneladas, ambas muy por encima de las proyecciones más optimistas con las que hoy cuenta el mercado.
El Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA) difundió, en su primer informe mensual de oferta y demanda del año, sus proyecciones sobre el tamaño final de la campaña norteamericana.
La cosecha de soja en el ciclo 2010/11, ya concluido, alcanzó los 90,61 millones de toneladas, en tanto que la de maíz totalizó los 316,17 millones. En el informe anterior, correspondiente a diciembre del año pasado, las cifras estimadas alcanzaban los 91,85 millones de toneladas y 318,52 millones, respectivamente.
En relación con nuestro país, el USDA proyecta que en esta campaña maicera se obtendrán 23,50 millones de toneladas, comparadas con 25 millones reportadas en el mes de diciembre. En trigo proyectan una campaña de 14 millones, versus 13,5 millones de la estimación anterior y en soja se alcanzarían los 50,5 millones de toneladas.
A esta altura, los números de trigo revelados por el USDA para la Argentina lucen prudentes; los de maíz y soja exultantemente elevados a la luz de la sequía que acompaña desde hace más de un mes a casi toda la región pampeana.
Según datos recientes de la FAO, los precios de los alimentos registraron un nuevo récord, impulsados fundamentalmente por la suba del azúcar, los granos, las carnes y las semillas oleaginosas, superando de esta manera el récord anterior, registrado a mediados de 2008. El índice de los 55 alimentos básicos monitoreados por la FAO registró en diciembre un valor de 214,7 puntos, superando los 213,5 puntos alcanzados en junio de 2008, la marca récord anterior.
En oportunidad de aquella crisis, países como India, Egipto, Vietnam e Indonesia suspendieron sus exportaciones de arroz para no comprometer a sus mercados internos.
Entre otros commodities, el azúcar subió por tercer año consecutivo en 2010, el nivel más alto de los últimos treinta años, en tanto que las cotizaciones del maíz registraron los mejores precios de los últimos cuatro años.
El organismo internacional destaca que los precios podrán dispararse aún más en 2011, incluso a niveles significativamente altos, a no ser que las cosechas mundiales de granos se incrementen. El economista jefe de la entidad, Abdolreza Abbassian, destacaba recientemente que desafortunadamente reina mucha incertidumbre en torno a que las producciones globales se expandan, fundamentalmente por la situación de los cultivos reinante en Sudamérica.
Basado en el índice que revela la FAO, el costo de la canasta de alimentos creció de diciembre de 2009 a diciembre de 2010 un 25%, a partir del sostenido crecimiento de la demanda china y la peor sequía en Rusia en los últimos cincuenta años.
La producción global de alimentos deberá crecer un 70% hacia 2050, cuando la población mundial alcance los 9.100 millones de habitantes, comparado con los 6.800 millones de la actualidad, de acuerdo con la agencia de las Naciones Unidas con sede en Roma.
La oferta global de granos deberá crecer al menos un 2% en el curso de este año para abastecer la demanda proyectada en la campaña 2011/12 y así evitar un nuevo recorte en las existencias finales. La debilidad del dólar en relación con el resto de las monedas también contribuyó a la fuerte suba de las materias primas alimenticias.
Informe de Panagrícola SA


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