24 de junio 2011 - 00:00

Los milagros escénicos de Genty

Quienes hayan disfrutado del asombroso universo artístico de Phillipe Genty en sus cuatro presentaciones anteriores -Désirs Parade» (1988 y 1994) y «Dérives» (1992 y 1994)- encontrarán en «Voyageurs immobiles» la misma magia y precisión técnica. Genty trabaja a partir de sueños y recuerdos infantiles. Sus historias son un entramado de imágenes sorprendentes y de experiencias surrealistas en las que personajes, objetos y paisajes son sometidos a constantes metamorfosis, desdoblamientos y cambios de escala. Por momentos parece cine de animación; pero sus trucos visuales transmiten una perturbadora humanidad gracias a la intervención de actores y bailarines que además de mimetizarse con sus marionetas, manipulan muñecos, juguetes y objetos con un nivel de compenetración pocas veces visto en un escenario.

El viaje que propone Genty alterna entre el desierto y el mar y por allí transitan un grupo de trashumantes, en los que es posible ver reflejados diversos conflictos del mundo de hoy. Temas como la emigración, el recelo frente al extranjero o la superpoblación (representada en un siniestro cuadro cómico con muñecos bebés) conviven con otras referencias más íntimas y de mayor carga simbólica. También ocupa un lugar preponderante, el uso de papel de embalar, cartón y plástico.

Estos materiales permiten recrear todo clase de objetos y paisajes, formar parte del cuerpo de los actores o convertirse en un material muy dúctil que los intérpretes modelan a su antojo. En una hora y media de espectáculo hay lugar para la risa, el horror y la poesía. Cabe señalar, sin embargo, que no todos los cuadros tienen la misma intensidad (a diferencia de lo que ocurría en «Désirs Parade» y «Dérives»). Algunas escenas están más coreografiadas e incluyen canciones seductoras a cargo de todo el elenco; otras, en cambio, al hacer uso de la palabra -con referencias más realistas- enfrían el clima reinante. Se trata de breves sketchs dialogados que aluden (en este punto de la gira) a instituciones y celebridades de la Argentina. «Voyageurs immobiles» es sin duda un espectáculo fascinante, pero que requiere de un espectador muy atento que sepa apreciar detalles y sutilezas.



«Voyageurs immobiles» (Viajeros inmóviles) de P.Genty. Dir.: P. Genty, M. UnderInt.: A. Artiga, M. Kroupit, M. Cuti, M. Gambardella, P. Malebranche. Mús.: H.Torgue, S. Houppin. (Sala Martín Coronado - Teatro San Martín hasta el 25 de junio).

Dejá tu comentario