19 de agosto 2010 - 00:00

Los Moyano contra Techint: avance final por afiliados

Pablo Moyano
Pablo Moyano
Hugo Moyano y su hijo Pablo piensan radicalizar su protesta contra las plantas siderúrgicas de Siderar, con el objetivo claro de abrirse camino dentro del grupo Techint. Para esto, el sindicato de camioneros anunció que podría dar un paso más en el bloqueo de las plantas de la empresa siderúrgica y cortar las rutas de acceso a todos los establecimientos por tiempo indeterminado hasta que la compañía de los Rocca decida incorporar a planta permanente a los 1.000 choferes que trabajan hoy de manera tercerizada. Según los Moyano, estos operarios deberán entrar en el listado de personal de Siderar, con lo que el titular de la CGT se convertirá luego en un referente para negociar con el grupo Techint al igual que Antonio Caló, titular de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) y su adversario en el sindicalismo nacional.

La crisis excede a Techint. El conflicto, adelantado ayer por este diario, puso también en alerta a casi toda la industria, que ve el intento moyanista de ingresar en Techint como un peligroso precedente. Si finalmente Moyano consiguiera su objetivo, y Siderar incorporara a los casi 1.000 choferes a su planta permanente, luego la mayoría de las empresas que contratan compañías de transporte para distribuir su producción tendrían que comenzar a pensar en la misma medida. Sectores como la alimentación, bebidas, artículos de consumo masivo, constructoras, la actividad agropecuaria y hasta las automotrices deberían comenzar a incorporar a los choferes y negociar paritarias y condiciones anualmente con el sindicato de Hugo Moyano que hoy dirige su hijo Pablo. En otras palabras, los camioneros serían el único gremio presente en casi todas las actividades industriales, con el consecuente poder económico y político que con el tiempo esta estrategia le daría al hoy titular de la CGT.

Ayer, el sindicato de Choferes de Camiones mantuvo bloqueadas las siete plantas de Siderar denunciando el «trabajo en negro e incumplimiento de convenios laborales» de los casi 1.000 operarios que trabajan para varias empresas transportistas que luego son contratadas por Siderar. La empresa, controlada en un 61% por Ternium, es el mayor productor de aceros planos y largos de Latinoamérica y propiedad de Techint.

Según Pablo Moyano, la medida se toma «luego de meses de intentos en procura de solucionar la situación por la vía del diálogo y existiendo un compromiso previo de parte de la empresa que fue nuevamente incumplido». EL gremio, que hasta ayer bloqueaba las plantas de San Nicolás, Ensenada, Florencio Varela, Haedo y Canning, afirmó que podría extender la medida al resto de las instalaciones de la compañía (San Luis, Rosario y Ramallo) e incluso a las rutas de acceso.

Para la compañía, el bloqueo impidió ayer la recepción de insumos y servicios en las plantas, además de afectar la distribución comercial y entrega de productos terminados a los clientes. Hasta ayer, el ritmo de actividad de Siderar no se alteró. Sin embargo, la empresa aseguró que de continuar la medida de fuerza, comenzará a verse afectado el ritmo de fabricación por la falta de insumos. Además, y por el efecto multiplicador del rubro, también estarían en problemas toda la cadena de valor siderometalúrgica (automotriz y autopartes, línea blanca, maquinaria agrícola, construcción y envases, entre otros).

Siderar aclaró además que el reclamo de los Moyano se debe a supuestos incumplimientos de compensaciones y condiciones laborales de empresas de transporte vinculadas a las plantas, y que éste se debe dirigir puntualmente a las empresas transportistas que son contratadas por Techint. Aclara la compañía que «no tiene en el presente choferes de camiones entre su personal dependiente», y «siguiendo las mejores prácticas de las empresas siderúrgicas en el mundo, previa licitación, Siderar contrata servicios de logística y transporte por camión, por ferrocarril y por barco con empresas especializadas en cada segmento», teniendo luego a su cargo éstas «el cumplimiento de las normas legales propias de cada actividad de transporte».

Para Siderar, el conflicto debería solucionarse en negociaciones oficiales entre las empresas contratadas por la siderúrgica y el sindicato de los Moyano, y que no debe participar de estas discusiones. Además aclaró que llevó el tema a la Justicia para que algún tribunal decida el levantamiento del bloqueo y la eventual liberación de las rutas, algo que según los antecedentes de la última década en casos similares es bastante utópico. Especialmente en la provincia de Buenos Aires, donde Siderar tiene la mayor parte de las plantas.

No es la primera vez que el Gobierno, Techint y los Moyano están en conflicto abierto. El año pasado, la compañía mantuvo una controversia con el oficialismo a raíz de críticas del ex presidente Néstor Kirchner por supuestas faltas de pago a trabajadores de la filial de Techint. Siderar alegó en 2009 inconvenientes en su plan de inversiones derivados de la crisis financiera global, lo que la llevó a replantear el ritmo de construcción de la ampliación de la planta de San Nicolás. El Gobierno y la siderúrgica mantienen además un crónico conflicto por la falta de reacción de los Kirchner ante el Gobierno de Hugo Chávez por la estatización de la planta de Sidor donde Techint tenía una mayoría accionaria.

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