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Los Pumas, Irlanda y el sueño intacto
El triunfo de Los Pumas ante Namibia fue inobjetable, pero deberán pulir algunos detalles de su juego ya que Irlanda, que será su rival en cuartos de final, no perdona errores.
El problema, ayer, fueron los pases. El entrenador Daniel Hourcade lo sabe y gracias a la cámara de TV, que ocasionalmente apunta a la cabina del Staff durante el partido, se lo notó visiblemente molesto ante esta circunstancia particular. Tal vez no exactamente por los pases, pero sí por las imprecisiones en general.
Sobre las situaciones de pase: algunos se soltaron antes, otros después, otros muy fuertes y otros sin control. En definitiva, fueron errores no forzados que complicaron la circulación con pleno dominio de pelota y territorio. Eso hizo que Namibia anotara dos de sus tres tries y si bien es entendible que el equipo de Los Pumas que estuvo en cancha no es el habitual, estas cosas ante equipos como Irlanda o cualquiera del cuartos de final podrían ser fatales y causantes, por ende, de una eliminación.
Por otro lado, hay que decir que se progresó en una faceta que resultaba un tanto preocupante. Se ajustó mucho el tema penales. Ante Namibia, se cometieron tan sólo cuatro y todos en la segunda mitad. El primer tiempo tuvo a esa estadística en cero, lo cual fue excelente e inédito para cualquiera de los equipos de este Mundial. Sólo cuatro penales en un partido ya es de por sí, excelente. Y los tackles -que ante Tonga habían fallado- también estuvieron bien: 62 y sólo 7 errados.
Del partido ante Namibia poco se puede agregar, porque las diferencias de juego entre ambos equipos estaban puestas de manifiesto desde antes, incluso, de que el Mundial se pusiera en marcha y era cuestión de tiempo, merced pasaran los minutos, que el resultado se iría ajustando a derecho.
Sí, es importante señalar qué jugadores que no tienen muchos minutos tuvieron gran actuación: los tres del fondo, Matías Moroni, Lucas González Amorosino y Horacio Agulla (que anunció públicamente que dejará de jugar para la selección tras el Mundial) fueron una pesadilla para la defensa namibia con sus arranques desde el fondo. También hubo un gran partido del hooker Julián Montoya -siempre vertical, directo-, de Matías Alemanno y de Javier Ortega Desio, este último sin tanta participación ofensiva pero haciendo el trabajo sucio a la perfección, en otra faceta de su juego que crece.
La cabeza argentina ya debe estar en Irlanda. Y por lo visto ayer ante Francia, y a pesar de las lesiones que dejarán afuera del choque ante Los Pumas a su capitán Paul O'Connell, a su estratega Jonathan Sexton y a uno de sus terceras líneas Peter O'Mahony, sigue siendo un equipo que está muy bien preparado, que luce ajustado, intenso físicamente, directo en el juego con los backs, con un breakdown excelente y con scrum y line casi perfectos.
Por el otro lado, el argentino fue el equipo más goleador de la primera fase del Mundial y con la pelota ha demostrado un juego dinámico, acertado, profundo de fases, con una idea clara, certero y todavía, lejos de su techo. Esos son Los Pumas y como en todo partido de playoff, todos los sueños son posibles de acá en más y si hay algo que este equipo sabe es soñar y creer en cosas importantes.


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