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Los suizos Gigon-Guyer vienen a la Bienal de arquitectura
Casa unifamiliar en el Cantón de Los Grisones (2007), una de las obras de los premiados arquitectos suizos Annette Gigon y Mike Guyer, visitas destacadas de la próxima Bienal de Buenos Aries.
Ambos han desarrollado una reconocida trayectoria desde que se graduaron en el Instituto Federal de Tecnología de Zúrich. Hace veinte años, cuando en 1989 ganaron el concurso del Museo Kirchner en Davos, instalaron el estudio Gigon Guyer en el que hoy trabajan sesenta profesionales.
«Cada proyecto tiene un contexto histórico propio que lo hace único. (.) Intentamos profundizar en la singularidad de un determinado material o de un principio constructivo de una forma comparativamente monotemática, como el uso del hierro o el acero para el Museo Arqueológico de Kalkriese, el del hormigón para el Conjunto residencial Plegi o el del vidrio para el Museo Kirchner», señalaron.
En sus obras han utilizado el cristal de distintas maneras, como revestimiento de las paredes exteriores, en balaustradas y en forma de paneles, en balcones. En ocasiones, aprovechan las propiedades de reflexión de la luz que otorga un gran impacto visual. Otras veces, emplean el cristal opaco o pintado en su cara interior. Además del laminado que puede colorearse, pero conservando su transparencia, como hicieron en la base del Edificio residencial y comercial en Almere, Holanda (2007). Proyectaron el Auditorio de la Universidad de Zúrich (2002), al que se accede desde la galería de esculturas de la planta baja. La sala de conferencias que cuenta con quinientas butacas está ubicada bajo la terraza, junto al edificio original de la institución diseñado en 1913-14 por Karl Moser. El techo y los paneles del interior, que permiten el control acústico, están coloreados siguiendo el diseño de Moser. En el exterior, un lucernario permite el ingreso de la luz natural y, además, el tono fuerte del color de un estanque ubicado en el centro de la terraza, marca la existencia del auditorio subterráneo.
En una zona con un fuerte desnivel proyectaron una Casa Unifamiliar en el Cantón de Los Grisones (2007), en la que siguiendo la topografía e inclinación del terreno, diseñaron un living de siete metros de altura y una escalera que vincula cuatro niveles de entreplantas.
En numerosos proyectos, el estudio ha trabajado juntamente con artistas para lograr su propósito de soluciones visuales y arquitectónicas únicas. Según Gigon y Guyer para los artistas es interesante ver cómo las ideas que se ensayan en un estudio pueden aplicarse a escala arquitectónica.
En el complejo Brunnenhof, en Zúrich, a pesar de la gran cantidad de color utilizado, desde la calle el edificio parece apagado, porque Adrian Schiess logró que el color explotara en la fachada que da al parque. «Su composición siempre me hace recordar Los nenúfares de Claude Monet donde la pintura se torna estallido cromático estático», señaló Gigon.
Se destacan particularmente sus diseños de espacios para galerías de arte y museos. Para el que alberga el Legado Albers-Honeger, Espacio para el Arte Concreto, Mouans Sartoux, Francia (2003), ubicado en una pendiente del sector boscoso del parque, diseñaron una imagen de torre con elementos proyectados. El interior se caracteriza por las salas que están escalonadas a media altura y forman una espiral. Pintaron el edificio de hormigón con un color amarillo verdoso que produce un efecto de brillo en directo contraste con el entorno arbolado.
El proyecto del Depósito de arte de la Galería Henze & Ketterer, en Berna (2004), lo plantearon como espacio para almacenaje y, a la vez, sala de exposición. Las obras se pueden contemplar con la luz natural que ingresa por dos huecos situados en la planta baja y la superior. La obra incluye las condiciones requeridas, aislamiento, calefacción, humedad, que garantizan un ambiente estable para las piezas en depósito. La forma del edifico respeta la normativa establecida para el centro histórico y el estilo tradicional de las granjas locales.
El volumen del Museo Estatal de Arte e Historia de Münster, Alemania (2005), con una elevación de la fachada y otras zonas de menor altura, responde a su emplazamiento en las calles Aegidiistrasse-Rothenburg. La luz es protagonista en esta obra de Gigon-Guyer. Los dos ingresos al museo, desde esta última calle o desde la plaza de la histórica catedral, generan un corredor doble y dan lugar a un vestíbulo iluminado por lucernarios que lo convierten en una especie de gran lámpara de luz natural. En el interior, algunos huecos también permiten el ingreso de luz natural y algunas vistas ocasionales al exterior, pero la mayoría de las salas de exposición se iluminan con luz artificial según las normas de conservación.
El aspecto más destacado de su proyecto para el Kunstmuseum de Basilea (2007), es una ampliación a modo de pabellón por el lado este del museo, con el que vincula por medio de un vestíbulo, ubicado entre el jardín de la Rabenhaus y el antiguo edificio Laurenz, ex-sede del Nationalbank.
Realizaron también dos singulares ampliaciones para el Museo StTMdel de Frankfurt, Alemania y la Kunsthaus de Zúrich, ambas en 2008.
El estudio Gigon-Guyer obtuvo el primer premio en el concurso para el Museo Suizo del Transporte en Lucerna, Suiza (2009). En la fachada, se destacan espacios que funcionan como vitrinas transparentes que albergan ruedas, hélices, turbinas, a la manera de un homenaje a los distintos elementos del movimiento mecánico.
«Un proyecto arquitectónico siempre tiene que surgir a partir de una convicción y una energía internas. Así que esa especie de clasicismo de nuestros edificios podría ser lógico -como si se hubiesen construido para durar-, y por eso urbano», sostiene Guyer.
Esperamos muy interesados escucharlos personalmente en esta conjunción de arte y arquitectura.


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